Archive for noviembre, 2017

La M.O.D.A., ‘Salvavidas (de las balas perdidas)’


20 Nov

La Maravillosa Orquesta del Alcohol (La M.O.D.A.) es una de esas bandas que nos tienen atrapados en Los Restos del Concierto desde que los vimos en el BBK Live en un lejano ya 2014. Desde entonces, han caído más conciertos y hemos disfrutado de sus dos trabajos anteriores, los muy destacados ¿Quién nos va a salvar? (2013) y La primavera del invierno (2015). Con su mezcla de Folk y Rock & Roll y las letras de David Ruiz, unidas a su característica voz ronca, y todo ello con una rica instrumentación, se han ganado un merecido hueco en el panorama musical nacional. También hemos tenido numerosos debates acerca de su valor, algunos buenos amigos no acaban de verlos, gustos son colores. Por eso, su tercer disco también lo esperábamos con muchas ganas, con unas elevadas expectativas. Salvavidas (de las balas perdidas) se presenta como un intento de ir más allá, de avanzar sobre sus dos propuestas anteriores pero sin perder su identidad, constituyendo sin duda el trabajo menos accesibles de los burgaleses y también el menos logrado. No quiere decir que sea un mal disco, al contrario, pero sí que es cierto que mientras la instrumentación funciona bastante bien en muchos de los temas, algunas letras posiblemente merecerían un mayor trabajo. En este sentido, se observa un intento de la formación por superar sus propios límites aunque no es menos cierto que donde mejor funcionan es en esos himnos tabernarios que les enlazan con The Pogues, entre otros.

El comienzo va en esa dirección y ‘Mil demonios’ te atrapa con fuerza, es una canción combativa en la que destaca el acordeón característico de la banda. Con ‘La inmensidad’ comienzan con una serie de temas ambiciosos, es más oscuro, y Ruiz prácticamente práticamente frasea para darle más énfasis al mensaje, pero en algún momento la canción no acaba de funcionar tanto como promete. La misma situación se da con ‘Océano’, aunque también tiene algunos logros, mientras que ‘Una canción para no decir te quiero’ gana con las escuchas, es un tema que tiene un punto épico y melancólico que sí que encaja. ‘Héroes del sábado’ nos devuelve a una M.O.D.A. más reconocible, es una gran canción en tono himno y con una instrumentación fantástica que le da un peso más profundo, con una letra más compleja, y con un tono al final más rockero. En ‘O Naufragar’ sigue con el tono político, lo incrementa, y se pone más trascendental, es también más sombría y la voz de Ruiz resuena con fuerza y garra para explotar el tema en una segunda parte relevante.

De esta forma lo enlazan con ‘Himno nacional’, otra de las canciones más destacadas del disco, muy reivindicativa y que también va cogiendo fuerza con las escuchas. Interesante es ‘Campo amarillo’, un tema de carácter muy político y social y que mira a esos campos castellanos tan olvidados y en un segundo plano, canción emocionante pero que igual tendría que haber profundizado en algunas de las rimas. En ‘Los locos son ellos’ comienzan con la voz del cantaor Manuel Molina y es un tema muy diverso y complejo que en algunas ocasiones parece perderse. ‘Vals de muchos’ es un medio tiempo en el que Ruiz frasea y el cierre es para la fantástica ‘La vieja banda’, un tema más festivo que rompe con el tono sombrío de buena parte del disco.

Ahora sólo nos queda volver a ver a La M.O.D.A. en directo, lo cual estamos esperando, para disfrutar de sus viejas canciones y de los nuevos temas, que estamos seguros que ganaran en vivo. La M.O.D.A. ha dado un paso natural, una apuesta complicada que les reafirma en su identidad. Nosotros seguiremos defendiéndolos en los debates que procedan porque no nos cabe duda que son una gran banda.

 

Neil Finn, ‘Out of Silence’


18 Nov

Siempre es una buena noticia la publicación de nuevo material de un músico de la talla de Neil Finn, uno de los escasos talentos que continúa creando melodías de pop atemporal desde mediados de los ochenta a través de sus diferentes proyectos. Tanto en solitario como junto a su hermano Tim (The Finn Brothers) o en su desaparecido proyecto estrella (Crowded House), y siempre soportando el peso creativo, Finn ha dejado muchas muestras de unas privilegiadas capacidad y sensibilidad, si bien lo ha hecho con una menor frecuencia de lo que hubieran deseado sus seguidores.

No exenta de riesgos, su agitada carrera no ha recuperado las cotas de popularidad de que disfrutara en los noventa, pese a lo cual ha seguido publicando discos de gran calidad e incluso abriéndose a la innovación como en su anterior trabajo ‘Dizzy Heights’ (coproducido en 2014 junto a Dave Fridmann), pero siempre asentado con firmeza en la edad dorada del pop británico de los sesenta y setenta, con especial querencia por los Beattles. Para este nuevo trabajo también ha optado por la originalidad, al menos en el método de grabación, ya que fue registrado en una única sesión, emitida a través de internet el pasado veinticinco de agosto en los estudios Roundhead que el propio Finn posee en Auckland. Apenas con su piano y la compañía de los coros y una sección de cuerdas, además de colaboraciones de amigos y familiares (con especial presencia de sus hijos Liam, en la coproducción, y Elroy), prescinde de la tecnología para sonar cálido y directo.

Los juegos vocales de Love is Emotional presentan el disco, romántica y suave da una idea de sus reglas; ausente la sección rítmica el piano y las cuerdas son afortunados protagonistas, elementos que comparte con la más ligera More than One of You, bellas ambas. Una preciosa línea de piano rige Chameleon Days, joya que Finn canta en falsete y que introduce una sutil percusión, a la que sigue Independence Day que destaca sobre piano y guitarra. Alone, cantada junto a su hermano Tim, recupera la íntima melancolía y Widow’s Peak la mantiene más despojada si cabe. El ritmo llega en Second Nature, con bajo y batería en primera línea y una elaborada orquestación que suenan de maravilla, para recuperar el piano y la intimidad vocal en The Law is Always on Your Side. Inspirada en el dolor por el atentado del Bataclan en noviembre de 2015, Terrorise Me suena cruda pero también bella y I Know Different cierra el disco en la misma línea de cálida desnudez que ilumina el conjunto.

Una potente lección de oficio y sensibilidad la que ofrece este veterano artista, un regalo que abruma por su sinceridad y riesgo y que sale triunfante con unas maravillosas canciones rebosantes de paz y cercanía. Pleno de instinto e inspiración, el neozelandés reactiva su carrera desde las reglas y los medios más clásicos del pop en su trabajo más personal, generoso y admirable.

Courtney Barnett & Kurt Vile, ‘Lotta Sea Lice’


16 Nov

Las uniones de artistas para realizar discos conjuntos suelen ser un riesgo porque a veces no mezclan bien los estilos o las fórmulas. En el caso que nos ocupa, Courtney Barnett y Kurt Vile, habían compartido festivales y entre ellos surgió una chispa. Lotta Sea Lice es el resultado de esta unión de dos personajes de la música que podríamos categorizar como ‘raros’. Si en 2015 la australiana Courtney Barnett nos convenció de sobra con su excelente debut Sometimes I Sit and Think, and Sometimes I Just Sit, una colección de temas guitarreros de los que ya hablamos en Los Restos del Concierto, Vile lleva una gran trayectoria detrás que le ha llevado a una exitosa y reconocida discografía, además de haber formado parte de The War on Drugs junto a su amigo Adam Granduciel, con un tono más sombrío y lo-fi, como también hemos reseñado aquí mismo. Así que los mimbres estaban asentados y el resultado es muy satisfactorio, un disco que se ha podido ver en un segundo plano ante el volumen de novedades de estas semanas pero que es una joya. Aunque están repartidas las tareas compositivas con cuatro temas de Vile, tres de Barnett, una canción de Jen Cloher que es la mujer de Barnett, y una versión de Belly, el disco en su conjunto tira más a Vile pero la huella de Barnett se nota. Pero el disco tiene una gran personalidad propia y funciona en su conjunto.

El comienzo es excepcional, aunque ‘Over Everything’, un tema de Vile, no será el tono que marque el disco. Canción fantástica que se eleva por encima de los seis minutos, cantan los dos juntos y contrasta el fraseo característico de Vile con la mayor energía de Barnett, siendo un tema que va creciendo y que culmina con guitarras poderosas. ‘Let It Go’ es la primera aportación de Barnett y es más oscura, curiosamente recordaría por momentos a los temas de Vile pero no hay que olvidar que en el disco de Barnett hay canciones en esa dirección, y cuenta con un poso amargo con las guitarras de nuevo como protagonistas. La aportación de Cloher es ‘Fear Is Like a Forest’, una canción más rockera pero que también tiene un tono crepuscular siendo una de las más destacadas en el empaste de la voz de Barnett con la de Vile que queda en un segundo plano. ‘Outta the Woodwork’ es otra composición sombría de Barnett, especialmente cuando cantan los dos, creciendo la intensidad de las guitarras que le dan un tono denso y opresivo. Vile aporta un tono más alegre con la preciosa ‘Continental Breakfast’, un tema más melódico donde vuelven a destacar las dos voces.

‘On Script’ es una canción de Barnett que sorprende por su tono triste, melancólico, a pesar de unas guitarras si se quiere más sucias y en la que la única voz es la de ella. Los dos siguientes temas corresponden a Vile, un ‘Blue Cheese’ que es interesante, más alegre en la parte instrumental y no tanto en las voces, predominando en este caso la de Vile. La otra canción de Vile ‘Peepin’ Tom’, una de las más destacadas de todo el disco, ese comienzo acústico y minimalista dejado a la voz de Barnett, aunque hay algún giro dramático, pero pronto se recupera el tono acústico que comentábamos y que tan bien le funciona. Y, como decíamos, el final es para la versión de ‘Untogether’, tema de Belly compuesto por Tanya Donelly en aquellos 9o, correspondiente a su disco Star (1993), y que Barnett y Vile llevan a su terreno, de forma desnuda e intimista de nuevo con la voz de Barnett de nuevo en primer plano.

Muy bueno el trabajo conjunto de Courtney Barnett y Kurt Vile, una unión que ha salido fantásticamente y que ha dado lugar a una serie de canciones que te van entrando poco a poco. Disco muy ‘otoñal’ que funciona perfectamente y que seguramente dejará poso, con esas guitarras como por ejemplo las de destacada ‘Over Everything’.

 

Los Restos Del Concierto

Porque no todos oímos lo mismo