Algunos grupos de los 90 que te compraste y de los que ya casi no te acuerdas

Volvemos a los primeros años de la década de los 90, sé que habrá gente que me dirá que soy un pesado, pero no deja de ser mi gran primera referencia musical y a veces te pones nostálgico. Recapitulemos, 1991 y Nirvana lo ponen todo patas arriba con Nevermind. El Glam Rock y derivados son barridos por el Grunge, el hedonismo sustituido por el nihilismo. Y las discográficas sacan el colmillo porque muchos nos compramos el discurso debido a las estructuras de plausibilidad existentes. El Grunge incorpora a Pearl Jam, Soundgarden y Alice In Chains como primeras líneas pero en el mismo saco van a caer propuestas muy diferentes que serán categorizadas como ‘Alternativo’, ‘Indie’ y directamente…Grunge. Todos de multinacionales, por cierto, pero esa es otra historia. El caso es que las majors buscaron rápidamente y encontraron bandas que tenían ya una trayectoria de años, la mayoría en independientes. Sonic Youth, Dinosaur Jr., Soul Asylum, The Lemonheads son algunos nombres, muy diferentes estilísticamente, que salieron del underground y que incluso colocaron algunos hits como ‘Runaway Train’ (Soul Asylum) o ‘It’s About Time’ (The Lemonheads). Pero había que sacar más y otras bandas tuvieron una oportunidad que, seguramente, de otra forma no hubiesen tenido. Nos vamos a detener en cuatro casos que alcanzaron un cierto éxito y que no se entienden sin ese contexto, grupos distintos también y que me han hecho recordar aquellos años y volver a escucharlos. Sí, lo sé, no he puesto Stone Temple Pilots pero es que nunca les pillé el punto…

 

Blind Melon o una carrera cortada por la tragedia

Vale, el título de mártir del Grunge tiene un nombre claro: Kurt Cobain. Pero poco más de un año más tarde fallecía Shannon Hoon por sobredosis, cantante de Blind Melon, una de las bandas más prometedoras de esos años. La primera vez que supimos de Hoon fue en el vídeo del ‘Don’t Cry’ de Guns N’ Roses, aquel donde ya no estaba Izzy Stradlin. Hoon había colaborado en los coros del tema y es que era de Lafayette (Indiana), la misma ciudad que Axl Rose y el propio Stradlin. Su disco de debut, Blind Melon, estaba alejado del Grunge porque era un trabajo vital y optimista que fue publicado en 1992 bajo el auspicio de Capitol. Con toques Folk, guitarras acústicas y la personal voz de Hoon, Blind Melon colocó un hit como la maravillosa ‘No Rain’ (esa guitarra…) y su portada fue icónica, la niña del vídeo vestida de abeja. Había canciones tan potentes como ‘Changes’ o ‘Tones of Home’, alcanzando el 3 en el Billboard. Por cierto, en la producción Rick Parashar, que se encargó del Ten, del disco de Temple of the Dog o del Sap  de Alice In Chains. Hoy, este disco sigue sonando muy bien y se adelantaron en cierto sentido al ‘Americana’. Su siguiente trabajo, Soup (1995), no logró tanta repercusión cuando lo ‘Alternativo’ ya iba de retirada. Como decíamos, pocos meses después Hoon fallecía y la banda no se recuperó nunca. Publicarían dos discos más, Nico (1996) procedía de grabaciones anteriores a la muerte de Hoon, mientras que su último trabajo fue en 2008. Una pena, Blind Melon prometían e igual incluso se adelantaron un poco a su tiempo.

 

Candlebox o los más duros de la lista

De Seattle venían Candlebox, por lo que es normal que sonasen los más Grunge, con un punto más metalero. Fichados por Maverick, el sello de Madonna donde también estaría Alanis Morissette entre otros, bajo el paraguas de Warner, triunfaron con su primer disco de título homónimo. Voz afectada, la de su cantante Kevin Martin, guitarras oscuras y épicas, himnos como ‘Far Behind’, ‘You’, ‘Change’, etc., está claro que el modelo eran Pearl Jam pero a Stone Temple Pilots les salió mejor. No quiere decir que este disco fuese malo, al contrario, pero sí que es cierto que no ha envejecido tan bien como el de Blind Melon. Pero se subieron a la ola del momento aunque luego les fueron bajando rápido. En 1995 publicaron Lucy y ya no era lo mismo. Discos cada vez más espaciados, separaciones, Kevin Martin como único integrante original, y último disco en 2016 aunque ya casi nadie se acuerda de ellos. Por cierto, en la batería aparece en la actualidad David Krusen que fue el que grabó el Ten de Pearl Jam. ‘Far Behind’ todavía nos puede emocionar.

 

Collective Soul y una paleta más amplia

Desde Georgia les tocó el turno a Collective Soul, fichados por Atlantic que publicó de nuevo su disco de debut que antes había sido editado de forma independiente en su estado natal. Era 1994 y el título ya prometía: Hints Allegations and Things Left Unsaid. Su cantante, Ed Roland, también se empleaba de forma muy afectada pero su variedad estilística era más amplia y, aunque también tiraban de la sonoridad más Grunge, abarcaban más estilos como el Hard Rock o el Southern Rock, pero sin llegar a unos The Black Crowes. Fruto de ello, igual el disco carecía de una continuidad pero colocaron un hit como ‘Shine’, canción tremenda. Aguantaron el tipo con Collective Soul (1995) pero, como el resto, desde ahí fueron cayendo aunque han mantenido una carrera más o menos estable y no han dejado de publicar, su última entrega en 2015, aunque también han tenido cambios en la formación. Me parecieron los más flojos entonces y todavía hoy mantengo esa opinión.

 

Live y querer ser como REM

Live tienen una cabida más forzada aquí, habían publicado un disco con otro nombre en 1989 y habían debutado con Mental Jewelrey (1991), lo que les allanó el camino. Eran de Pennsylvania y su cantante, Ed Kowalcyck, tenía carisma y, además, se daba un punto en su voz a Michael Stipe. Sus composiciones también tenían una cierta vinculación y, por supuesto, no faltaba una cierta afectación. Su discográfica era Radioactive, distribución a cargo de MCA, y en 1994 publicaron su mejor trabajo, Throwing Cooper, un gran disco que alcanzó el número 1 en el Billboard. Tenían un single muy potente, como unos REM enfurecidos, ‘Selling the Drama’ (por cierto, si yo fuese REM les hubiese cobrado derechos), y más temas interesantes como ‘Lightning Crases’, ‘All Over You’, el inicio con ‘The Dam at Otter Creek’, ‘I Alone’, entre otros. Guitarras también contundentes y un disco que todavía hoy se escucha muy bien a pesar de un sonido un tanto monolítico. Repitieron en el 1 del Billboard con Secret Samadhi (1997) pero no estaba a la altura de su predecesor. Desde entonces, la trayectoria habitual de los casos señalados, separación durante unos años y último disco en 2014. Sin duda alguna, ‘Selling the Drama’, carne de emisoras nostálgicas.

 

Hay muchas más bandas y artistas que llevaron estos procesos. Son discos que están en casa y que, en ocasiones, rescatas de ese olvido que comentábamos en el titular. Formaron parte de nuestras bandas sonoras y nos queda un poso de nostalgia. Bueno, venga, Stone Temple Pilots para terminar:

 

 

 

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