Archive for the ‘Canciones literarias’ Category

Led Zeppelin y Tolkien


23 Ago

No cabe duda que Led Zeppelin es una de las bandas de Rock más importantes de la historia. Su sonido sigue siendo inconfundible décadas después de su final en 1980 tras el fallecimiento de su batería, John Bonham. Desde entonces, a pesar de reuniones puntuales, los fans siempre han esperado otra gira de Robert Plant, Jimmy Page y Jonn Paul Jones, siendo el primero el principal responsable de que esto no se haya producido. Sus ocho discos publicados de 1969 a 1979 abarcan una buena parte de clásicos del Rock, con esas influencias del Blues y parte del origen del Heavy Metal. Led Zeppelin también tirarían de inspiraciones literarias en sus composiciones y una de las más visibles fue la de El señor de los anillos de J.R.R Tolkien, ya que especialmente Robert Plant como Jimmy Page eran seguidores de la obra de Tolkien. Y es que la música de Led Zeppelin, con su épica y potencia, encaja en el universo creado por Tolkien. Incluso, hay seguidores que indican que uno de sus grandísimos clásicos, «Stairway to Heaven», estaría también inspirado en Tolkien, hecho que siempre fue negado por la banda.

No vamos a ponernos a analizar la monumental obra de Tolkien y su influencia a través de generaciones, consolidada y acrecentada por la triología de Peter L. Jackson, igualmente épica. En varias canciones de Led Zeppelin aparece la inspiración en Tolkien, pero aquí nos centraremos en dos canciones. La más explícita es «Ramble On» de Led Zeppelin II (1969) y compuesta por Page y Plant. La canción habla directamente de El señor de los anillos, con el viaje como elemento central, y es que la obra de Tolkien no deja de ser una grandísimo periplo en el que se embarca Frodo. Ya el título no deja lugar a dudas, «Ramble on» es «Seguir adelante», y en la letra aparecen Mordor  y Gollum, aunque la canción hace referencia a «buscar a mi chica», con lo cual Page y Plant están jugando con los significados de la letra. En cuanto a la música, avanza en un in crescendo a partir de la afilada guitarra de Page y un destacado bajo de John Paul Jones, que se convierte en un elemento central de la canción.

La segunda canción a la que nos vamos a referir es «The Battle of Evermore» que formó parte de Led Zeppelin IV (1971). Un inciso, yo conocía esta canción a través de la impactante versión que hicieron The Lovemongers y que apareció en la Banda Sonora de la película Singles (1992), aquella suerte de crónica del Seattle del Grunge que rodó Cameron Crowe. «The Battle of Evermore» es una canción que juega claramente a la épica, con un sonido que bebe del Folk celta y que cuenta con una instrumentación más reducida. Plant y Page dieron el protagonismo a una mandolina omnipresente, ese comienzo es brutal, pero lo más destacado es un Plant desatado, haciendo dueto con la cantante de la banda Folk Fairport Convention, Sandy Denny. La letra no es tan explícita como la de «Ramble On» pero las referencias son evidentes como el verso «The ring wraiths ride in black, ride on», además de otros muchos elementos que encajan con la obra de Tolkien.

«Sympathy for the Devil» de The Rolling Stones


12 Ago

Vamos con un clásico, con una de esas canciones incontestables y cuya vinculación literaria es explícita. Nos estamos refiriendo a la gran «Sympathy for the Devil» de The Rolling Stones y a El maestro y Margarita de Mijaíl Bulgákov. Año 1968, The Rolling Stones ya eran una de las bandas más importantes del Rock ‘N’ Roll pero lo mejor estaba por llegar. Ese año publican Beggars Banquet, que da inicio a una sucesión de discos soberbios: Let It Bleed (1969), Sticky Fingers (1971) y Exile on Main St. (1972). Con Beggars Banquet, los Rolling Stones irán entrando en sonidos diferentes y pasarán a profundizar en las raíces norteamericanas con el Blues, el Country, etc. Por allí desfilan «Parachute Woman», «Dear Doctor», «Stray Cat Blues», entre otras, y canciones del calibre de «Street Fighting Man». Es el último disco en el que se da una participación activa de Brian Jones, aunque todavía aparece en Let It Bleed que contará también con Mick Taylor. Pero era la apertura del disco la que destacaba con una sinuosa y sensual «Simpathy for the Devil» que Jagger y Richards se sacaron de la manga para crear uno de sus grandes clásicos, aunque el peso mayor es del primero. «Sympathy for the Devil» destaca desde el comienzo con esas congas, esa forma de cantara de Jagger, ese «in crescendo» de la canción, contenido pero avanzando hacia el peligro con esas guitarra punzante de Richards, no me quiero imaginar lo que tuvo que ser escuchar aquello en pleno 1968. Es una canción larga, supera los seis minutos, que ha pasado de generación en generación.

¿Y cómo entra Bulgákov aquí? Cuenta la historia que Jagger estaba en esos años dedicado a la lectura compulsiva y que, por recomendación de Marianne Faithfull, le llegó El maestro y Margarita que había sido publicada en 1967 tras permanecer oculta durante varias décadas por la censura stalinista, convirtiéndose en una obra de referencia desde el momento de su aparición. Mijaíl Bulgákov realiza en su obra clásica una crítica del sistema soviético en tiempos de Stalin a partir de la visita del Diablo al Moscú de la década de los treinta del siglo XX, apareciendo personajes reales y ficticios y entrando en la dialéctica entre el bien y el mal.

Jagger tirará de este hilo para presentar en «Sympathy for the Devil» la llegada de un sinuante Diablo que se muestra seductor, «Pleased to Meet You/Hope You Guess My Name», y que deja claras sus intenciones. A lo largo de la canción hay referencias a San Petesburgo y la Revolución Rusa, Jesucristo y Pilatos, aunque no señala Moscú ni a la propia Margarita. De hecho, es en la primera parte cuando la presencia de la novela de Bulgákov puede ser más evidente, mientras que en la segunda la temática es más general, como si Jagger hubiese utilizado la novela como pretexto. No olvidemos que The Rolling Stones ya habían publicado Their Satanic Majesties Request un año antes y el pecado, lo prohibido y la tentación han formado parte de su universo simbólico y en «Sympathy for the Devil» aumentan la apuesta.

‘The Ghost of Tom Joad’ de Bruce Springsteen


04 Ago

Catorce años después de su primera y celebrada obra en acústico ‘Nebraska’, Bruce Springsteen  volvió a disolver la E Street Band para grabar casi en solitario ‘The Ghost of Tom Joad’. El disco se inspiraba completamente en ‘Las uvas de la ira’ la gran novela con la que John Steinbeck trató de retratar los EEUU de la complicada década de los treinta cuando, en plena crisis económica y política, las familias más humildes soportaban las consecuencias de la Gran Depresión de 1929.

La canción que abre y titula el disco hace referencia al protagonista principal, el joven e idealista Tom Joad, y trata sobre el éxodo al que se vieron abocados muchos ciudadanos en busca de unas mejores condiciones de vida. Interpretada únicamente en la intimidad de la armónica y la guitarra, las letras de Springsteen rayan al más alto nivel de su carrera (en una de las últimas estrofas de la canción también incluye unas memorables palabras del protagonista de la novela). Desgraciadamente pertinente en estos tiempos convulsos en los EEUU, en el disco The Boss mostraba de nuevo su lado más comprometido y tiraba de imaginario  costumbrista para denunciar la injusticia social y política de entonces con un cancionero que, aunque obtuvo uno de los peores resultados de ventas de su carrera por su contenido político y su austeridad melódica, sí le proporcionó abundantes elogios de la crítica.

Veinte años después, en 2014, la recuperaría para versionarla junto a la E Street Band y Tom Morello a la guitarra (Rage Against the Machine) en su disco de descartes y versiones ‘High Hopes’, pero la original es la que grabó en 1995 y la que interpretaría en solitario y en acústico durante una extensa gira que durante los siguientes dieciocho meses le llevaría principalmente por teatros de todo el mundo.