Archive for the ‘Discos actuales’ Category

The James Hunter Six, “Whatever it Takes”


25 Abr

Whatever it Takes es la segunda entrega de James Hunter para Daptone Records, la fantástica discográfica Brooklyn que contribuyó al revivalismo Soul gracias a artistas tan recordados como Sharon Jones y Charles Bradley. El fallecimiento de ambos con poco margen de tiempo fue un duro golpe para Daptone, la cual ya había fichado a James Hunter, publicando el segundo disco de The James Hunter Six en 2016, el notable Hold On!. El británico, que se hizo un hueco en la escena del Rhythm and Blues y el Soul, especialmente del Blue-Eyed Soul, a través de una carrera extensa y de sus colaboraciones con Van Morrison, presenta un disco breve (menos de 30 minutos) en el que sigue dentro de sus parámetros estilísticos, sonidos que encajarían a finales de los cincuenta y principios de los sesenta del siglo pasado, pero que para nada suenan a impostados o fuera de lugar. Al contrario, Hunter nos trae un disco elegante, sutil y basado en su portentosa voz y en una sección de vientos que imprime su sello. En el lado contrario, una cierta uniformidad en su sonido que le afecta especialmente al final del disco, aunque su brevedad mitiga ese impacto.

El comienzo es para la preciosa “I Don’t Wanna Be With You”, una delicia basada en la delicadeza de su voz y en unos vientos sutiles. La elegancia crece con “Whatever It Takes”, un medio tiempo centrado en el contrapunto entre la sección rítmica y los vientos. En “I Got Eyes” gira el rumbo hacia sonidos más animados y dinámicos, con la sección de viento exultante. Con “MM – Hmm” retoma el tono del comienzo del disco, esos medios tiempos elegantes que caracterizarán al disco, aunque con la instrumental “Blisters” se adentra en sonidos más propios del Blues, la guitarra eléctrica toma el protagonismo junto al órgano.

La segunda parte del disco se va a basar casi en exclusiva en esos medios tiempos con protagonismo de la sección de viento, que comienzan de forma suave en “I Should’ve Spoke Up” para ir ganando músculo en un medio tiempo que se repite en “Show Her”, canción más plana si se quiere donde destaca el saxofón. En “Don’t Let Pride Take For You For a Ride” deriva hacia un Rhythm and Blues más de comienzos de los sesenta y en “How Long” el contrapunto lo ponen unos coros que también se caracterizan por la sutileza. El cierre es para la elegancia de “It Was Gonna Be You”, aunque no es menos cierto que al final del disco el conjunto se va resintiendo por la uniformidad señalada.

Buen trabajo de The James Hunter Six, uno de esos discos que transmiten calidez y elegancia y que nos hace regresar a uno de nuestros estilos favoritos, el Soul, que siempre está ahí.

Belako, “Render Me Numb, Trivial Violence”


18 Abr

En Los Restos del Concierto somos muy de Belako. La banda de Munguía se ha consolidado como una de las formaciones más jóvenes y ya no sorprende la calidad que alcanzan en sus discos y directos. Atrás deben quedar las referencias, que todos los hemos hecho, a su juventud. Ahora llega su tercer disco tras su fantástico debut, ese Eurie (2013) con el que nos sorprendieron, así como tras su siguiente paso, un notable Hamen (2016), un Render Me Numb, Trivial Violence con el que sigue los parámetros de su sonido, esa influencia del post punk y de la new wave, pero con algunos matices como una mayor presencia de los sintetizadores y los teclados en detrimento de las guitarras, que siguen estando muy en primera línea, así como temas más ambientales y experimentales. Cristina Lizarraga cambia la tonalidad de su voz en función de las canciones, Josu Billelabeitia continua con su buen trabajo en las guitarras, mientras que la sección rítmica con Lore Billelabeitia al bajo y Lander Zalakain a la batería sigue mostrando esa contundencia que se ha convertido en una seña de identidad.

El comienzo es contundente, “Maskenfreiheit” es una canción de mucha fuerza con ese bajo del inicio y unos teclados incisivos, y sigue en esa línea con la contundencia de “Lungs”, uno de los mejores temas, con una sensación de urgencia, con la voz de Lizarraga fantástica y con unas guitarras afiladas. En “Two Face Simulation” tornan en sonidos más oscuros, sonidos más postindustriales que incluso se acompañan con un cierto virtusismo a la guitarra. Pero llega otro de los temas más destacados, el ya conocido hace meses “Over the Edge”, una canción brutal de rabia que estalla y con la sección rítmica en plena forma. En “Nice Church” se abonan a sonidos más electrónicos y experimentales, con un comienzo muy bailable, estallando el tema en su segunda mitad. A continuación llegan una serie de temas más experimentales, como queriendo ir más allá, que para mi gusto representan la parte del disco que menos me ha convencido, en “Stumble” destacan el bajo y la guitarra mientra que “Stumble II” parece apostar por crear un sensación más ambiental.

“5 Strangers in a Box” sigue esa dirección, hay como una apertura a nuevos sonidos. “Render Arp” es un interludio que da paso a la recuperación del tono del primer tercio del disco, con una “Render Me Numb” que es mi canción favorita, sonidos post punk, esas guitarras metalizadas, la voz de Lizarraga y el in crescendo de todo el tema, una locura que también conocíamos desde hace unos meses y que se pudo disfrutar en directo. En “The Find Thinker” derivan hacia sonidos bailables, electrónicos y festivos y les queda muy bien, mientras que para “Something to Adore” apuesta de nuevo por las guitarras. El cierre queda para un tono más melódico y ambiental con “Hegodun Baleak 2”, un tema también con un tono más angustioso, culminando con “Maskenfreiheit II”, un cierre de poco más de un minuto en el que inciden en esos sonidos más ambientales y experimentales.

En definitiva, Belako no bajan el ritmo, un disco que se disfruta desde la primera escucha y aunque esa parte central, pero eso es cuestión de gustos, nos ha convencido menos, nos encontramos ante un disco notable con toda la furia a la que Belako nos tienen acostumbrados. Que no pare.

 

 

La habitación roja, ‘Memoria’


16 Abr

Poco antes del lanzamiento de ‘Memoria’ el pasado 16 de marzo escuché por casualidad en la radio Nuevos románticos y, he de reconocer, despertó en mí algunas dudas sobre lo que me iba a encontrar en el disco. Tras más de veinte años de carrera el sonido de La habitación roja ha pasado por diferentes fases; siempre reconocible en las melodías y la voz de Jorge Martí ha evolucionado del rock al romanticismo, de la crudeza a la elaboración, a la vez que en sus trabajadas letras se iba disipando el compromiso tras un mayor contenido confesional. Ya en sus dos últimos trabajos (‘La moneda en el aire’ y en mayor medida en ‘Sagrado corazón’) habían cedido espacio a la electrónica para compartir protagonismo con las irrenunciables guitarras, a las que en esta nueva entrega han añadido una mayor presencia de teclados y otros arreglos grabados en el Paco Loco Studio en El Puerto de Santa María. En definitiva un cambio de cara paulatino que conllevaba riesgos, en el que han sabido conservar la esencia, y que les ha proporcionado sus mayores cotas de popularidad en una evolución natural tras la que todo parece más reposado e introspectivo a costa de la rabia e inmediatez que coparon muchas de sus canciones del pasado.

Precisamente Nuevos románticos abre el listado con todos esos ingredientes para acercarse a un sonido disco continuador de su anterior trabajo. A continuación Líneas en el cielo recupera espacio para el romanticismo y la belleza de las cuerdas en una gran canción que da paso a otra ración de protagonismo tecnológico y bailable en Madrid. Con La última noche del año regresan a una cierta oscuridad post-punk que precede a los pasajes más tristes y desolados traslucidos en la densa Berlín y en la más rítmica Estrella herida de muerte. Suena fantástico el tecno emocionante de Algo de verdad, especialmente en su estribillo, antes del rock electrónico de Nada cambia. El piano marca el inicio de Desde aquí, intensa y con brillantes pasajes de sintetizador, y las guitarras y la batería se alzan en No fueron tiempos para enmarcar, eléctrica y contundente. El cierre lo ponen las guitarras más templadas de En días como hoy, con cierto sabor latino y más colorido que rompe ¿Quién eres tú?, despojada y confesional además de llena de emoción.

Si bien mis dudas iniciales podían tener su fundamento ya que este ‘Memoria’ no alcanza el nivelazo de los mejores trabajos de los valencianos, y pese a haber perdido algo de fuelle por el camino hasta aquí, es igualmente cierto que conserva la impronta de calidad con que han acostumbrado a rubricar sus discos y, sin innovaciones reseñables y con varias canciones a destacar (en una lista que probablemente hubiera salido reforzada con algún tema menos), prolongan su extensa carrera con una entrega a la altura de su trayectoria más reciente y a la medida de sus seguidores.

Los Restos Del Concierto

Porque no todos oímos lo mismo