Algiers, «There Is No Year»

Lo primero, profético título el del tercer disco de Algiers, la banda de Atlanta que conjuga diferentes estilos. Y es que, There Is No Year suena bastante profético en estos momentos que estamos viviendo. De Algiers teníamos referencias desde su debut, Algiers (2015), consolidadas con The Underside of Power (2017). Sonidos eclécticos en los que mezclan Rock, Soul de raíces gospelianas, toques industriales y un punto Punk, tienen también un componente reivindicativo. Su tercer disco, este There Is No Year que nos ocupa, es un trabajo interesante pero que también tiene un punto de irregularidad. En ocasiones, alcanzan altos cotas con canciones intensas y emocionantes, en otras parecen superados por los objetivos que se marcan. No cabe duda que hay momentos muy atractivos y convincentes, canciones como decíamos intensas y emocionantes, de tono épico y reivindicativo.

Y es que el comienzo promete con «There Is No Year», canción muy ecléctica y de tono más industrial, potente y poderosa. La mejor canción del disco es «Dispossession» donde el ritmo lo marca el tono espiritual y gospeliano del coro y en la que la voz principal se lanza en tromba. «Hour or Furnaces» enlaza con la anterior si bien lo hace al comienzo con un tono más pausado para ir creciendo en intensidad gracias a los toques más industriales. Sin embargo, «Losing in Ours» se pierde en la mezcla de épica y espiritualidad. «Unoccupied» retoma el punto experimental e industrial pero no consigue llegar a las tomas del comienzo del disco.

La segunda parte se inicia con una «Chaka» que tiene una modulación más Pop pero que incorpora al final un saxofón jazzístico. En «Wait for the Sound» apuestan por una canción más lenta, la instrumentación se reduce al comienzo pero luego gana en intensidad para un tema más influido por el Soul. No acaba de funcionar la mezcla de sonidos industriales con el tono melódico de «Repeting Night». Pero, «We Can’t Be Found» es más interesante, le dan un punto épico y dramático muy efectivo. «Nothing Bloomed» casi cierra el disco con un tono sombrío, demostrando que les quedan mejor las canciones más rápidas. Y decíamos que casi cierra porque hay una canción escondida que es un Punk Rock acelerado que está entre lo mejor del disco.

Interesantes Algiers pero nos queda el regusto de que pueden dar algo más de sí. Hay mimbres que muestran que pueden alcanzar una mayor profundidad. Mientras tanto nos quedamos con los aciertos de este notable disco, que tiene unos cuantos.

Tedeschi Trucks Band, «Signs»

Signs es el cuarto trabajo de la numerosísima banda Tedeschi Trucks Band. Ya hicimos referencia a ella en el 2016, cuando publicaron su tercer trabajo, el notable Let Me Get By (2016) y su regreso en 2019 con Signs incide en la mezcla de estilos característico de la formación, entre los que se encontraría obviamente el «Americana», con una mayor presencia de sonidos más vinculados al Soul y al Góspel. Recordemos que la Tedeschi Trucks Band surge de la fusión de las formaciones del matrimonio Susan Tedeschi y Derek Trucks, virtuoso guitarrista de Blues este último y sobrino del batería de los Allman Brothers Butch Trucks, banda de la que también formó parte Derek. Por cierto, la publicación del disco coincidió con el fallecimiento de uno de los pilares de la formación, el multinstrumentista Kofi Burbridge. Sin embargo, no estamos ante un disco pesimista o nostálgico sino ante una explosión de sonidos en el que la banda despliega todo un arsenal de vientos, riffs poderosos (aunque en este trabajo menos presentes) y coros que nos llevan a ese tono más Soul y espiritual.

El comienzo es para «Signs, High Times», carta de presentación poderosa con unos vientos claramente escorados al Soul y la característica voz de Susan Tedeschi acompañada por otros cantantes, una canción además con un mensaje de concordia. En «I’m Gonna Be There» gana peso el sonido más Góspel, es una canción más lenta en la que sobresale la voz de Tedeschi y cuenta con una sección de cuerdas. En «When Will I Begin» los vientos nos llevan a Nueva Orleans y sigue con el tono anterior, creciendo la dimensión más épica del tema. En «Walk Through This Life» colabora en la composición y en los coros Warren Haynes (Gov’t Mules, The Allman Brothers), siendo una canción más animada que comienza con un tono leve jazzístico y crece en su desarrollo hasta destacar de nuevo los vientos. En «Strengthen What Remains» apuestan por un mayor minimalismo, una canción más emotiva que cuenta con sección de cuerda y en la que destaca la flauta de Burbridge. La primera parte del disco se cierra con «Still Your Mind», una de las mejores canciones del disco, muy en el tono del mismo, y con la voz de Tedeschi destacando, sin olvidar el protagonismo que adquieren la guitarra de Trucks.

La segunda parte mantiene el nivel, comenzando por una divertida «Hard Case» que tiene un interesante punto Country. En «Shame» despliegan toda la potencia tipo «jam band», con la presencia destacada de los teclados, mezclándose estilos pero con la presencia del Góspel en primer plano. «All the World» es una de las canciones más emotivas del disco, destaca de nuevo Tedeschi pero también ese órgano Hammond de fondo a cargo de Burbridge y la guitarra sutil de Trucks. «The Don’t Shine» es muy festiva, con esa mezcla de vientos y teclados, y es claramente una canción más Soul. El cierre es para la acústica y emotiva «The Ending», dedicada a la memoria de uno de los mentores de la banda, el músico Bruce Hampton que falleció en 2017 en plena actuación, y que cuenta con una preciosa letra.

La Tedeschi Trucks Band vuelve a convencer con otro notable disco que nos lleva de nuevo a las esencias de la música sureña norteamericana. Como decíamos, más escorado en esta ocasión al Soul y al Góspel, manteniendo sus señas de identidad.