Posts Tagged ‘Soul’

Little Steven and The Disciples of Soul, «Summer of Sorcery»


14 Ago

Steven Van Zandt es uno de los iconos principales del universo de Bruce Springsteen y la E Street Band. Junto con el fallecido Clarence Clemons, representa la imagen de camaradería y comunidad que genera Springsteen, y en el caso de Van Zandt mucho más al ser amigo desde los inicios de sus carreras. Van Zandt abandonó a la E Street Band en 1983 para profundizar en su carrera en solitario, que no alcanzó un gran éxito, a la par que continuaba con sus labores de producción, composición, etc. Además, ¿quién no lo recuerda como Silvio Dante en Los Soprano donde también se notaba su mano en la musica? En 1995 volvió puntualmente la E Street Band para el recopilatorio Greatest Hits y, en el retorno definitivo de 1999, Van Zandt confirmó su reintegración plena en la formación. Desde entonces, y con la errática carrera de Springsteen, especialmente en la última década, a Van Zandt se le ha identificado como el «guardián de las esencias», de ese sonido que Springsteen creó en sus orígenes, deudor del Rock ‘N’ Roll más primigenio, del Soul, etc. Van Zandt recurre al mismo en su carrera en solitario, ya lo vimos en su vuelta a su carrera en solitario con Soulfire (2017) que ya comentamos aquí y que venía a ser una recopilación de canciones que Van Zandt había escrito o coescrito para otros. Ahora, en 2019, regresa como Little Steven and the Disciples of Soul y Summer of Sorcery (por cierto, sus dos primeros discos en los ochenta del siglo XX fueron firmados de la misma forma), conformando un numerosísimo combo (diecisiete músicos, incluido Van Zandt) con coros, vientos, percusión, etc., que dota a su música de un sonido grandilocuente y animadísimo, bebiendo de esas fuentes que decíamos hace unas líneas. Es un disco que entra fácilmente pero, claro, por momentos se resiente, y de nuevo Van Zandt tira de una producción por momentos excesiva y con gusto por algunas variaciones en algunas canciones que restan. Por cierto, que también hay que volver a destacar el diseño de la portada y del disco, en fin, gustos son colores.

Comienza con una «Communion» muy luminosa, con un tono Soul pero de nuevo excesiva en la producción, como si hubiese dos canciones en una. A continuación, «Party Mambo!» apuesta por ritmos latinos y festivos, una canción que gana con las escuchas. «Love Again» es una de las mejores canciones del disco, lo que vendría siendo el sonido que tenían en la primera mitad de los 70 con el poso del Rock ‘N’ Roll más tradicional y la incorporación del inevitable Soul. En «Vortex» incorpora cuerdas y se traslada hacia sonidos más Funk e incluso de la «Blaxploitation» de los 70, convence y cuenta con unos vientos poderosísimos. Con «A Word of Our Own» sigue buceando en las raíces del Rock ‘N’ Roll de los 50 y 60 aunque aquí fallaría un poco su voz y gana en el lado más orquestal de la canción. «Gravity» gira hacia un endurecimiento del sonido.

La segunda parte del disco comienza con «Soul Power Twist» y retorna a lo que mejor se le da, como en «Love Again», siendo otra de las canciones relevantes del disco. No abandona esa vía en «Superfly Terraplane», aunque es más rockanrolera y regresa a ese intento de meter varias canciones en una, mermando la calidad de la misma. Sorprende el sonido a lo Willy DeVille de «Education» y con «Suddenly You» aparece una de las canciones más diferentes del disco, un tema intimista y minimalista, con una instrumentación limitada, con la voz de Van Zandt susurrante y una trompeta de contrapunto. En «I Visit the Blues» tampoco «engaña», hace un Blues pesado y poderoso, con mucha fuerza en las guitarras y con los vientos irrumpiendo. Y cierra con la nostálgica «Summer of Sorcery», es de los pocos momentos en los Disciples of Soul parecen contenidos, aunque la canción va creciendo para darle un tono un tanto más épico.

No cabe duda que Steven Van Zandt disfruta de la música y que sigue encontrándose a gusto en ese sonido de sus comienzos. Obviamente, tiene sus limitaciones pero es un disco para disfrutar y acompañado de una poderosa banda como The Disciples of Soul.

 

Lee Fields & The Expressions, «It Rains Love»


27 Jun

Lee Fields & The Expressions han regresado con un nuevo disco bajo el brazo, It Rains Love, continuación de su notable Special Night (2017). Fields se ha quedado solo prácticamente en la primera línea de ese Soul «vintage» que protagonizaron especialmente Sharon Jones con sus Dap Kings y Charles Bradley. Del fallecimiento de Jones y Bradley, y de sus discos, hemos hablado largo y tendido en este blog. Somos muy del Soul clásico, ya lo sabéis, y la moda que puso en el mapa Amy Winehouse ha dado lugar a grandes nombres. La ceniciénticas historias de Jones y Bradley, el sello Daptone Records, la transformación de Nathaniel Rateliff & The Night Sweats, y el propio Fields. También hay espacio para historias más heterodoxas, de Leon Bridges a Alabama Shakes, pasando por propuestas en el límite como la de Nick Waterhouse. Sonidos cocinados con voces potentes, secciones de viento poderosas, coros sensuales, etc., han dado lugar a grandes discos esta última década y media. Sus críticos suelen señalar que no aportan nada, que se limitan a repetir patrones de antaño, que es un revival. Vale, pues de acuerdo, pero tampoco creo que pretendan hacer otra cosa, canciones con ese sabor del Soul clásico, con ribetes Funk setenteros, con reminiscencias a Motown, Stax, sonido Philadelphia, etc. Como decíamos, Lee Fields regresa con sus Expressions para darnos otra receta de esa música maravillosa que es el Soul. No inventa la rueda, el disco puede sonar monotemático por momentos, pero no es menos cierto que te deja un sabor fantástico.

El comienzo es para la gran «It Rains Love», una canción canónica con la voz de Fields brillando, como en todo el disco, junto con la contundencia del bajo y unos vientos que marcan la pauta. En «Blessed with the Best» sigue en la misma línea (si algo funciona, ¿para qué vas a cambiarlo?), aquí con un ritmo más sincopado a cargo de la sección rítmica y con unos vientos de fondo. «Two Faces» muestran unos coros protagonistas y «You’re What’s Needed in My Life» se acerca al medio tiempo pero sin llegar a serlo, Fields frasea por momentos y luego acelera en intensidad. En «Wake Up» otorga protagonismo a la percusión del comienzo pero luego entra un punto más melódico y también una sección de cuerdas. «Will I Get Off Easy» es una balada potente, con toda la carnosidad del Soul clásico.

La segunda parte comienza con un «Love Prisioner» que en su comienzo parece dirigirse al Funk más setentero pero luego lo lleva hacia el Soul. Sin embargo, en «A Promise Is a Promise» se mantiene en la primera línea, aprovechando la fuerza de la percusión. «God Is Real» es la canción más heterodoxa del disco, tiene una cierta cadencia Reggae y se apoya fundamentalmente en el órgano y la percusión, aunque luego van entrando otros elementos, aunque en cierto sentido se queda a medio camino. No ocurre lo mismo con «Love Is the Answer», una balada que recoge todos los elementos del género, aunque su letra se queda muy reducida para un mensaje claro, pero con una banda en plena forma. El cierre es para una emocional e intensa «Don’t Give Up», Fields se desgañita en una canción que se apoya en la sección de cuerdas para dar entrada posteriormente a los vientos.

A mí, personalmente, que me den más discos como los que hacen Lee Fields & The Expressions porque siempre te alegran el día. El Soul tiene que estar ahí siempre, llevar su llama es complicado pero va pasando el testigo de generación en generación y de artistas en artistas. Amy Winehouse se fue muy pronto, la vida fue muy cruel con Sharon Jones y Charles Bradley, pero nos queda gente con Lee Fields & The Expressions.

Tedeschi Trucks Band, «Signs»


30 Abr

Signs es el cuarto trabajo de la numerosísima banda Tedeschi Trucks Band. Ya hicimos referencia a ella en el 2016, cuando publicaron su tercer trabajo, el notable Let Me Get By (2016) y su regreso en 2019 con Signs incide en la mezcla de estilos característico de la formación, entre los que se encontraría obviamente el «Americana», con una mayor presencia de sonidos más vinculados al Soul y al Góspel. Recordemos que la Tedeschi Trucks Band surge de la fusión de las formaciones del matrimonio Susan Tedeschi y Derek Trucks, virtuoso guitarrista de Blues este último y sobrino del batería de los Allman Brothers Butch Trucks, banda de la que también formó parte Derek. Por cierto, la publicación del disco coincidió con el fallecimiento de uno de los pilares de la formación, el multinstrumentista Kofi Burbridge. Sin embargo, no estamos ante un disco pesimista o nostálgico sino ante una explosión de sonidos en el que la banda despliega todo un arsenal de vientos, riffs poderosos (aunque en este trabajo menos presentes) y coros que nos llevan a ese tono más Soul y espiritual.

El comienzo es para «Signs, High Times», carta de presentación poderosa con unos vientos claramente escorados al Soul y la característica voz de Susan Tedeschi acompañada por otros cantantes, una canción además con un mensaje de concordia. En «I’m Gonna Be There» gana peso el sonido más Góspel, es una canción más lenta en la que sobresale la voz de Tedeschi y cuenta con una sección de cuerdas. En «When Will I Begin» los vientos nos llevan a Nueva Orleans y sigue con el tono anterior, creciendo la dimensión más épica del tema. En «Walk Through This Life» colabora en la composición y en los coros Warren Haynes (Gov’t Mules, The Allman Brothers), siendo una canción más animada que comienza con un tono leve jazzístico y crece en su desarrollo hasta destacar de nuevo los vientos. En «Strengthen What Remains» apuestan por un mayor minimalismo, una canción más emotiva que cuenta con sección de cuerda y en la que destaca la flauta de Burbridge. La primera parte del disco se cierra con «Still Your Mind», una de las mejores canciones del disco, muy en el tono del mismo, y con la voz de Tedeschi destacando, sin olvidar el protagonismo que adquieren la guitarra de Trucks.

La segunda parte mantiene el nivel, comenzando por una divertida «Hard Case» que tiene un interesante punto Country. En «Shame» despliegan toda la potencia tipo «jam band», con la presencia destacada de los teclados, mezclándose estilos pero con la presencia del Góspel en primer plano. «All the World» es una de las canciones más emotivas del disco, destaca de nuevo Tedeschi pero también ese órgano Hammond de fondo a cargo de Burbridge y la guitarra sutil de Trucks. «The Don’t Shine» es muy festiva, con esa mezcla de vientos y teclados, y es claramente una canción más Soul. El cierre es para la acústica y emotiva «The Ending», dedicada a la memoria de uno de los mentores de la banda, el músico Bruce Hampton que falleció en 2017 en plena actuación, y que cuenta con una preciosa letra.

La Tedeschi Trucks Band vuelve a convencer con otro notable disco que nos lleva de nuevo a las esencias de la música sureña norteamericana. Como decíamos, más escorado en esta ocasión al Soul y al Góspel, manteniendo sus señas de identidad.