Archive for the ‘Libros y música’ Category

“Corre, rocker” de Sabino Méndez


04 Abr

Anagrama acaba de reeditar Correr, rocker. Crónica personal de los ochenta de Sabino Méndez, uno de los libros más reconocidos de los vinculados al ámbito musical. Publicado por primera vez en el año 2000 en Espasa, hay que reconocerle muchos méritos a este muy recomendable trabajo de un Sabino Méndez que fue el principal compositor de Loquillo y Trogloditas en los ochenta y autor de algunos de los clásicos más imperecederos del Rock & Roll español. Recuerdo cuando se publicó por primera vez, recordemos año 2000, y el impacto que supuso. Primero, porque fue un libro pionero ya que por aquel entonces no eran frecuentes este tipo de obras y todavía quedaba más de una década para que estas publicaciones alcanzasen la notoriedad actual; la segunda, por la repercusión que tuvo al ajustar cuentas con Loquillo y por cómo describía la adicción a la heroína. El libro descubrió a un escritor literario de primer nivel, un Méndez que durante las casi dos décadas siguientes publicaría libros muy reconocidos, como por ejemplo el último, Literatura universal (Anagrama, 2016). Reconozco que en aquel 2000 me fijé en Corre, rocker pero que no le hice mucho caso, aunque sí que leí las entrevistas y reseñas del mismo. Por un lado, no estábamos tan metidos en los libros vinculados a la música y, por otra parte, no eran los mejores años de un Loquillo que, en aquel entonces, parecía más un testigo de otra época, aunque seguía publicando discos como ese mismo año Cuero español. Luego llegaría el “redescubrimiento” de Loquillo por mi parte, pero eso es otra historia.

¿Qué ofrece la reedición, por tanto de este Corre, rocker?, pues poner en valor una obra de alta calidad literaria, unas memorias que se escapan a los lugares comunes y en las que Méndez describe y contextualiza los acontecimientos que vivió en los ochenta, pero también las dudas y los debates interiores así las representaciones y construcciones realizaron y que dieron lugar a una banda tan mítica como Loquillo y Trogloditas. Méndez no ha reescrito ni revisado el texto, lo ha dejado tal cual, y se incorpora un fantástico prólogo a cargo de Carlos Zanón, sin duda alguna uno de los escritores que mejor puede vincularse a esa época, de hecho el propio Zanón ha escrito algunas letras para Loquillo. Méndez nos describe el ascenso de dos personajes, Loquillo y el mismo, desde la base de la estructura social a la primera línea del Pop Rock nacional, primero con los seminales Loquillo y los Intocables y luego ya con Trogloditas. Hay espacio para ese contexto que iba del paso de los grupos y artistas de “La Movida” y de la “Nueva Ola” al “mainstream” y las contradicciones que se generaban. Grabaciones y giras también tienen su momento pero no en un sentido protagonista que queda para la evolución de su relación con Loquillo y cómo eso va afectando a la banda. Y también es fundamental todo el proceso de adicción a la heroína, las desintoxicaciones y los reenganches, partes en las que Méndez escribe su mejor literatura a través de una descripción muy objetiva, sin caer ni en moralismos ni en enaltecimientos.

Méndez abandonó la formación en 1989, finalizando la década, y dejando tras de sí temas míticos como “Rock ‘n’ Roll Star”, “El ritmo del garaje”, “Quiero un camión”, “Carne para Linda”, “Cadillac solitario”, “El rompeolas”, etc. Tras dejar los Trogloditas, no volvería a publicar un disco hasta 1997 con El día que murió Marcello Mastronianni junto a Los Montaña. Loquillo incluiría en su último disco con Trogloditas, el recomendable Arte y ensayo (2004), un tema titulado “Corre rocker corre”. Pero poco tiempo después llegaría la reconciliación entre Loquillo y Méndez, apareciendo este último en el disco en directo Hermanos de sangre (2006). Desde entonces, Méndez ha vuelto a colaborar con Loquillo escribiendo canciones para sus discos en solitario, ya sin Trogloditas. En Balmoral (2008) incluyó “Sol” que es uno de mis temas favoritos de Loquillo de los últimos años; La nave de los locos (2012) fue un disco entero compuesto por Méndez; y en su último disco hasta la fecha, Viento del Este (2016), contribuyó con “Limousinas y estrellas”.

En definitiva, merece la pena sumergirse en Corre, rocker, donde Sabino Méndez atesora calidad literaria a la par que regresamos a esa década de los ochenta, esa década de los ochenta que parece no abandonarnos con las novedades literarias vinculadas a la música de los últimos meses.

“Memorial Device” de David Keenan


20 Mar

David Keenan ha publicado una interesante novela titulada Memorial Device (Sexto Piso), nombre de un ficticio grupo de la localidad escocesa de Airdrie. Cercana a Glasgow, y con pinta de no ser un lugar muy atractivo, Airdrie se convierte en un personaje central de la novela. Tomando como eje central a ésta y a la banda que da título a la novela, Keenan construye el relato de la escena post-punk de la primera década de los ochenta en ese entorno. Una de las cuestiones más interesantes es cómo Keenan construye el relato a partir de las numerosísimas voces que formaban dicha escena. Pero, por otra parte, también complejiza el mismo porque en no pocas ocasiones te pierdes en el marasmo de personajes. Aunque hay dos que destacan por si mismos, Ross Raymond que es el encargado de aglutinar todos los testimonios para un libro sobre la escena musical de Airdrie, y Johnny McLaughlin, que alcanza un protagonismo fundamental, no es menos cierto que luego otros van tomando un papel clave como los integrantes de Memorial Device, especialmente Lucas Black que era el cantante de la banda, entre otros.

El escenario que nos presenta Keenan es el de una gris Escocia donde un grupo de gente se atrevió a soñar, siguiendo la estela del Punk, de la New Wave, de Joy Division, etc., e imbuidos del ‘Do It Yourself” (DYT), pero que acabó como acabó, de forma muy poco favorable. El libro, que en muchas ocasiones te despierta una sonrisa pero que en otras se hace un tanto sobreactuado, aunque seguramente es lo que quiera transmitir el autor, cuenta también con mucha experimentación, sexo y drogas, así como con una mezcla entre el pasárselo bien, vivir el momento y alcanzar la trascendencia. En definitiva, una atractiva obra que cuenta con algunos altibajos pero que destaca en su planteamiento y su coralidad.

‘Camino Soria’ de Edi Clavo


12 Mar

Resulta inevitable dejarse llevar por la melancolía al leer este Camino Soria de Edi Clavo y recordar dónde estaba uno en ese 1987-1988 cuando Gabinete Caligari alcanzaron el lo más alto del panorama musical español. Uno estaba en 1º de BUP y recuerdo que ‘Camino Soria’ se coló por todos los sitios, era un tema omnipresente y Gabinete Caligari, con su icónica imagen en la que ponían en valor ciertos elementos de la identidad propia, aportaban una mirada diferente. Sí, ‘Camino Soria’ la canción, Camino Soria el disco y Gabinete Caligari estaban en todos los sitios, en todos los programas de televisión y sonando sin parar en las radios. Junto a ellos, por esos años desfilaban otras referencias nacionales como El Último de la Fila, Radio Futura, Mecano (también inevitables), Alaska…en lo que era la digestión de la posmovida y entrando en unos años curiosos e indefinidos. Edi Clavo, batería de la banda madrileña y que nos convenció de sobra hace unos años con sus memorias en Electricidad Revisitada (Editorial Milenio, 2015), ha abordado en este Camino Soria (Contra) la labor de contarnos cómo se gestó el proceso de elaboración de un disco fundamental de la música española así como de su presentación y difusión. Clavo, poseedor de una prosa excelente y que te va atrapando a medida que pasas las páginas, ha vuelto a entregar un gran libro que hará las delicias no sólo de los seguidores de Gabinete Caligari sino de todos los aficionados a la música.

Clavo nos encuadra perfectamente el contexto del panorama musical español y cómo Gabinete Caligari, donde compartía formación con Jaime Urrutia y Ferni Presas, habían ido alcanzando un estatus gracias al éxito de Cuatro rosas (1985) y Al calor del amor en un bar (1986), todavía en la independiente DRO. Inclasificables dentro de la Movida y adquiriendo signos de identidad propios, lo que se llamaría el ”Rock Torero’, Gabinete Caligari ficharon por la multinacional EMI para dar el salto que consiguieron con un Camino Soria en el que aunarían diferentes influencias pero que se vería determinado por los sonidos de The Beatles, The Kinks, el Country-Rock norteamericano, entre otros. Clavo va relatando la planificación, escritura y grabación del disco, a la par que va transmitiendo cómo eran conscientes de que iban gestando algo especial y único, prestando especial atención a esa grabación en los estudios Doubletrownics de Madrid bajo la producción de Jesús N. Gómez.

Pero ese proceso de gestación y grabación del disco se queda corto, en el sentido de una especie de ‘calma que precede a la tempestad’, ante la difusión y promoción del disco, y todo ello en el contexto de hace treinta años. Clavo nos sumerge en la sobrexposición a los medios de comunicación, a su presencia en todo tipo de programas, en las presentaciones, grabación de vídeos y, especialmente, una gira extenuante durante el tramo final de 1987 y 1988. Son unas páginas a las que Clavo mira desde el presente aunque tampoco hay un espacio muy protagonista para la melancolía.

Camino Soria contaría con nueve temas, algunos de ellos fueron grandes éxitos y acabarían por formar parte del imaginario colectivo de la música en español como la dedicada al fallecido saxofonista Ulises Montero en la soulera ‘Tócala Uli’, ‘La sangre de tu tristeza’, ‘Suite nupcial’ y, especialmente, ‘Camino Soria’, una canción sobresaliente con un sonido melancólico y dedicada a una ciudad como Soria, huyendo de las imposturas del momento y de las supuestas modernidades que tan bien Clavo relata en su libro. Además, y fundamental, hay espacio tanto para el diseño de esa portada icónica como para la sesión fotográfica en Soria a cargo de Alberto García-Alix. En definitiva, Edi Clavo nos ha contado desde la primera persona cómo Gabinete Caligari se convirtieron en un fenómeno de masas con Camino Soria, cómo llegaron a ese éxito masivo a través de una obra incostetable y cómo vivieron esos momentos, en una dinámica imparable. Imprescindible, una vez más, Edi Clavo.

 

Los Restos Del Concierto

Porque no todos oímos lo mismo