10. The National: «Heavenfaced» de Trouble Will Find Me (2013)

national

Uno de los discos más esperados de 2013 fue el último de The National (Trouble Will Find Me) con el que parecieron consolidar y aumentar el éxito que habían obtenido con su anterior trabajo sin rebajar en absoluto la calidad. Conservan la densidad característica de su sonido, las percusiones retumbantes, el fraseo distante de Matt Berninger y la aparente sencillez de unas melodías que van creciendo hasta alcanzar una intensidad que pocos grupos saben alcanzar.

Es el caso de Heavenfaced, una canción en la que la voz grave de Berninger canta al sufrimiento y su superación con un creciente dramatismo, que arranca con unas aisladas notas de piano a las que la banda va arropando lentamente hasta terminar cargada de la emoción marca de la casa. Una gran canción entre las varias destacables que se incluyen en un disco que en absoluto defraudó a las expectativas con que era esperado.

11. Calexico: «Splitter» de Algiers (2012)

algiers

A nadie que haya escuchado este disco le quedará la menor duda de que Calexico (Burns & Convertino) son unos músicos privilegiados cuyo sonido destila enormes talento y sensibilidad que se multiplican por la calidad de los músicos de los que se saben rodear. En Algiers retomaron el camino abandonado tras Garden Ruin (2006) para facturar preciosas canciones, como Para o Epic, que de nuevo nos ponían la piel de gallina. Splitter es otro de esos fantásticos temas.

Con una instrumentación que va creciendo desde el rasgueo inicial de la guitarra acústica a la que se van uniendo el piano y los vientos de los habituales y numerosos excelentes músicos de sesión de la banda, Joey Burns canta en Splitter a la libertad del viajero sin destino en uno de los temas con más ritmo de Algiers, lo que tampoco supone un gran mérito en el bagaje de estos melancólicos incorregibles.

 

12. Eels: «New Alphabet» de Wonderful,Glorious (2013)

Something For The Weakened

Otra muestra de buena música americana con la marca de la casa Eels, de blues del siglo XXI. Parco en medios y artificios y rehuyendo las innovaciones técnicas Mark O. Everett sigue divirtiéndose/nos con «Wonderful, Glorious», el disco que Eels han publicado en 2013 en su renovador camino hacia los orígenes de su música, cada vez más desnuda y simple.

En New Alphabet la banda juega con sonidos sureños y los perfila con el contrabajo y unas percusiones contundentes. El resto lo hace la ronca y amplificada voz de un E que se sigue sintiendo incomprendido y para superarlo vuelve a servirse del blues y el afilado sentido del humor con que impregna muchas de las composiciones de su ya extensa carrera. Inconfundibles e inimitables una vez más.