El eléctrico retorno de 091

descargaPalacio de los Deportes de La Rioja, Festival Actual, Logroño (La Rioja), 3 de enero de 2016

Antes de ponerme a escribir esta crónica de la segunda jornada de Actual en el Palacio de los Deportes de La Rioja, asisto en las Redes Sociales a un debate intenso (y eterno) acerca del cartel del festival. Como siempre, y por decir las dos frases típicas de turno, nunca llueve a gusto de todos y gustos son colores. Vaya por delante que a mí no me gusta parte del mismo, como tampoco me apetecía todo lo que venía en aquellos ‘Actuales’ ahora sacralizados. También eran años en los que se decía lo mismo. Obviamente, y eso es otro hecho, Actual ha pasado al eclecticismo que decíamos en un artículo anterior, y no se observa una homogeneidad en los carteles que antes sí que existía en mayor medida. El ejemplo de ayer, del que luego hablaremos, es obvio y por eso uno se puede cuestionar la etiqueta de Escenario de Culturas Contemporáneas, al menos en el aspecto musical, no hablo del cine, el teatro, etc. Conversas con unos y con otros, escuchas sus opiniones y sus visiones, y observas que en todos los puntos de vista hay sus razones coherentes y argumentadas. ¿Es John Newman un artista para Actual?, pues bajo mi punto de vista seguramente no, y podríamos seguir por otros motivos. Ahora bien, también coincido en que había muchos conciertos donde, lamentablemente, estábamos los de casa. Recuerdo con mucha tristeza a Quique González en 2008 con unos muy pocos centenares de personas en el Palacio de los Deportes, y podríamos seguir. Pero yo creo que la base es otra, Actual es también un acontecimiento social, un ir a ver qué hay, o porque me atraiga un artista u otro, lo cual es legítimo. No tenemos una especial cultura de conciertos en Logroño y La Rioja, sólo hay que ver la gente que va al Biribay y otras salas (sin ir más lejos las decenas que estuvimos viendo a Josh Rouse en el Menhir), o la gente que congregarían Vetusta Morla frente a los 7.000 de hace un año en la Plaza de Toros. Debate imposible e inabarcable, debate complejo, en el que se mezclan muchas variables y factores, y en el que hay para todos. Actual, como todo, tiene sus aciertos y desaciertos, pero recordemos que hace poco estuvo a punto de desaparecer y creo que debemos poner en valor su existencia. Desde posiciones críticas, por supuesto que también. El debate es enriquecedor y maravilloso y habrá que profundizar.

Vayamos con la música. Lo que decíamos, Actual reflejaba ayer ese eclecticismo que está haciendo gala en los últimos años. El cartel era extraño: una de las bandas emergentes más importantes del país, un representante del pop comercial anglosajón y el retorno de uno de los grupos más mitificados de la escena nacional. Ahí queda eso. Con casi 3.500 personas en el Palacio, y tras el debate ya comenzado con el concierto de Within Temptation (tampoco yo los veo en Actual), los dos polos del público se veían claramente. Por un lado, agrupados, la gente que iba a ver a John Newman y a Actual como evento social, por otro lado la reunión de 091, acontecimiento que permitió el desplazamiento de mucha gente de fuera de La Rioja al festival, incluso desde Canarias y con una fuerte presencia de seguidores de la banda llegados desde su Granada natal. Esa heterogeneidad explica lo que vino después.

Y entre ellos se colaban La Maravillosa Orquesta del Alcohol (La M.O.D.A.). Abriendo la velada, La M.O.D.A. demostraron que están llamados a cosas muy grandes. Los venimos siguiendo desde hace dos años, los hemos visto en BBK y BIME, sus dos últimos discos, ¿Quién nos va a salvar? (2013) y La Primavera del Invierno (2015) son fantásticos, con esa influencia de The Pogues y The Clash, junto a los sonidos Folk, y el septeto está muy engrasado, sabes que no te van a fallar. Humildes y con los pies en el suelo, conocen a lo que juegan y avanzan a su ritmo, inteligentes y conscientes. Hay mucho trasfondo en La M.O.D.A., en sus letras, en su propuesta que está muy alejada de verbenas banales, al contrario. Ya desde el inicio con ‘Miles Davis’ se te ponen los pelos de punta, y luego siguieron en una hora a todo tren donde superaron los quince temas y no faltaron canciones enormes como la ya citada y ‘Flores del Mal’, la intensa ‘Flores del mal’, ‘Los Lobos’, ‘Catedrales’, Amanece de Vos’, ‘PRMVR’, ‘Nómadas’, ‘Vasos Vacíos’, ‘1932’, ‘¿Quién nos va a salvar?’ y la brutal ‘Hijos de Johnny Cash’. Imbatibles y con ganas de mas, con ganas de volver a ver su directo mientras que sus discos no van a dejar de sonar.

Lo siguiente daba más miedo. John Newman iba en segundo lugar, lo que pilló por sorpresa a mucha gente que esperaban a 091. Los numerosos fans de los granadinos sintieron que la espera se alargaba, los de la estrella británica se vinieron arriba, y eran muchos. Con dos discos en el mercado, es de lo más mainstream que haya programado Actual. Pop puro y duro, con esos toques de R&B y Soul por ahí camuflados, Newman apareció sin complejos a cantar y bailar, y le salió bien. Los fans estallaban con sus canciones más conocidas y acabaron por reventar con el ‘Love me Again’. No, no me voy a comprar sus discos ni a defender su presencia en Actual, pero hay que reconocer que su sonido fue muy poderoso, con independencia de que no me guste.

Y les tocaba el turno a 091, los granadinos regresaban a los escenarios dos décadas después, en una gira que ha levantado unas enormes expectativas, consiguiendo llenos en numerosos conciertos programados y encabezando festivales de primavera y verano. Como en 2012 con Los Enemigos, 091 retornaban en Actual, un punto a favor del festival, sin duda. Los granadinos han ido adquiriendo una dimensión mítica en estos años, que no se corresponde con el valor que tenían en sus años de carrera, en el sentido de la visibilidad y el reconocimiento del público. Fueron años no muy boyantes para el Rock & Roll en España y los 091, que además procedían de una escena alejada de los focos, lamentablemente lo pagaron. Ahora toca esa puesta en valor, de canciones de Rock & Roll, de guitarras que cortan, de un muro sónico que no deja indiferente, con temas que fueron coreados por el público asistente, entregado a la causa. De negro riguroso, 091 imponían mucho en su salida al escenario, donde se reflejaba la tensión de ese primer concierto de vuelta, y no defraudaron. La actitud de José Antonio García, las guitarras de José Ignacio y Víctor García Lapido, y la sección rítmica de Jacinto Ríos al bajo y Tacho González a la batería estaban al servicio de su cancionero por el que no parecen pasar los años. Allí fueron cayendo ‘Palo Cortao’, ‘Nuestro Tiempo’, ‘Debajo de las Piedras’, ‘Tormentas Imaginarias’, ‘El Lado Oscuro de las Cosas’, ‘Qué fue del siglo XX’, etc. Esperamos con impaciencia la reedición de sus discos, hace tiempo descatalogados.

Sí, es cierto que mucha gente se fue a medida que la actuación de 091 iba avanzando. Primero lo hicieron los fans de John Newman, y luego otra parte del público. El concierto terminó a las dos y pico de la madrugada, muy tarde para un domingo con mucha gente teniendo que ir a trabajar el lunes. También se ha criticado esa deserción del público, y es una pena, la verdad, pero me parece que es inevitable. En este caso, el eclecticismo del cartel jugó en contra. No cabe duda que el debate va a continuar y no parará, esta noche tocan Seconda, Xoel López e Izal, en un cartel más homogéneo, pero la controversía seguirá. Y eso también es divertido y estimulante, por supuesto. Nosotros apostamos por Xoel López, de eso no tenemos ninguna duda.

 

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