Posts Tagged ‘Prefab Sprout’

Bart & The Bedazzled, «Blue Motel»


05 Jul

Bart Davenport es un veterano de la escena Folk norteamericana pero que, como otros tantos, ha decidido adentrarse en otros sonidos más Pop y también ha mirado a la década de los 80 del siglo pasado que vive una especie de revivalismo interesante, ya lo comentábamos hace poco aquí con el último trabajo de Josh Rouse. Davenport construye una nueva banda, Bart & The Bedazzled, para presentarnos un fantástico Blue Motel que te traslada a nuestros queridos y reivindicados The Style Council o Prefab Sprout, está muy bien que sean grupos como estos los que marcan las influencias de estas propuestas. Bart & The Bedazzled traen una colección de canciones elegantes y atractivas, con un sonido de guitarras muy interesante, con una voz de Davenport que funciona muy bien y con otros toques sutiles como la presencia del saxofón o los coros femeninos. Pero, lo más importante, es que hay unas cuantas canciones de nivel.

El comienzo es para un «Blue Motel» que te pone en la pista del disco, canción muy de los 80 con una melodía Pop sacada directamente de The Style Council y con unas guitarras muy elegantes. Menos convincentes se muestran en el casi medio tiempo «Hallowen By the Sea», más sutil si se quiere pero que funciona peor. En «What’s Your Secret (Cleo)» la apuesta es por un sonido más ligero pero con unas guitarras que están muy bien, más animadas que en el tema anterior, aunque el tono de voz de Davenport sea un tanto nostálgico, y hace su primera aparición el saxofón como contrapunto en el tema. En «Life Under Water» la melancolía es mayor, tiene un tono como muy de crooner la forma de cantar de Davenport, más intimista, y el saxofón sigue siendo clave. Con «The Amateurs» recupera el dinamismo, guitarras animadas de nuevo y con unos coros bien insertados. Y el cierre de la primera parte es para «Your Sorrow» que, sin dejar de mirar a los ochenta, tiene un tono diferente, posiblemente más arriesgado y diferente en relación al conjunto del disco.

La segunda parte comienza con la mejor canción de las once, «The House That Built Itself», un temazo, una maravilla Pop que cuenta con un comienzo un tanto oscuro, ese órgano que suena de fondo, pero que luego se transforma en un tema vital y fascinante. «Time Machine for Two» tiene un punto más oscuro, es más ambiental y la melancolía es protagonista de nuevo. «Single Life» es un tema instrumental, con el saxofón como protagonista, que es muy intimista y que nos recuerda a esas películas de los ochenta que tenían como protagonista al medio urbano y las calles oscuras alumbradas por farolas. El cierre es para la más optimista «Crownups», regresa a las guitarras Pop, y para la melancólica, la sombra de Prefab Sprout que no cesa, «Vampire», con coros femeninos incluidos.

Disco para disfrutar, un trabajo que gana con las escuchas este Blue Motel de Bart & The Bedazzled y que te conquista con sus sonidos Pop. Imagino a Paddy McAloon escuchando estos discos y sonriendo.

 

Josh Rouse, «Love in the Modern Age»


04 Jun

Se está convirtiendo en algo habitual en los últimos años la mirada de muchas bandas y artistas hacia los sonidos Pop de los ochenta. Parece como si, de repente, hubiesen recordado aquellos sonidos muy marcados por los sintetizadores. Esas influencias que podrían haber sonado no hace mucho como una herejía, ahora se reivindican y se adoptan. Puede que el éxito de The War On Drugs tenga algo que ver, también la mirada nostálgica hacia nuestra infancia, adolescencia y juventud, de Stranger Things a la explotación ilimitada del universo Star Wars. Pues bien, nuestro querido Josh Rouse también ha ido en esa dirección, y ha reconocido que motivado por los discos que escuchaba en esos años, con Love in the Modern Age, dejando en parte a un lado los sonidos más Folk y derivando hacia un trabajo que bebe directamente de los grandísimos Prefab Sprout o de Blue Nile, entre otros. El resultado es un disco que se escucha fácilmente, que tiene unas cuantas buenas canciones pero que tampoco estará entre sus trabajos más destacados. Podemos decir casi que es un ejercicio de estilo, de recuerdo y de homenaje, y que funciona pero también se le ve alguna costura.

El comienzo es un tema facilón, que no deja de sonar bien, un «Salton Sea» adocenado con sintetizadores en algunos momentos chirriantes, muy de los ochenta. En «Ordinary People» no deja el «sonidito» de turno que se contrapone a un tema más pausado, muy del Soft Pop. En «Love in the Modern Age» arriesga más, con esa voz susurrante del comienzo, una canción que gana con las escuchas y que tiene un saxofón de contrapunto interesante. Y la joya del disco es un tema que podría haber firmado perfectamente Paddy McAloon (Prefab Sprout), una canción de gran elegancia Pop con un tono melancólico y unos coros maravillosos, y de nuevo ese saxofón del final. Por su parte, en «Women and the Wind» nos encontramos uno de los pocos temas que nos remiten al Josh Rouse más previsible, el del sonido acústico con esos toques elegantes de Pop y Soul, una canción muy convincente.

La segunda parte es más irregular, comenzando por una «Tropic Moon» que no acaba de funcionar, de nuevo vuelta a los ochenta con esos sintetizadores protagonistas y con un tono más ambiental. Retoma su sonido más reconocible de nuevo con una simpática y divertida «I’m Your Man», que también está entre lo mejor del disco. En «Hugs and Kisses» regresa a los sonidos más ochenteros en el comienzo aunque luego quiere llevarlo de nuevo a su terreno, quedándose en una especie de «tierra de nadie». Y el cierre es para «There Was a Time», también caracterizado por su «facilidad» y previsibilidad, cerrando así su homenaje a la década de los ochenta.

Josh Rouse casi nunca defrauda, y Love in the Modern Age, no es una excepción pero también da la impresión de ser un experimento, insisto en el punto de homenaje o recuerdo, que a veces se toma por el camino más fácil. Pero también es verdad que hay algunas canciones muy destacadas y que el tono del disco nunca decae.

 

 

Prefab Sprout, ‘Jordan: the Comeback’ y la necesidad de saldar una cuenta pendiente


23 Feb

Vale, Jordan: the Comeback de Prefab Sprout no está en nuestra lista de efemérides de 2018, se publicó en 1990, pero es un disco con el que tenía contraída una deuda desde hacía muchísimo tiempo…precisamente desde 1990. Hace más de un año dedicamos un emotivo artículo a la banda inglesa en el que destacábamos su capacidad para crear grandes melodías pop. Y allí decíamos que Prefab Sprout no habían sido una de nuestras bandas favoritas de finales de los ochenta y comienzos de los noventa, pero que con los años aparecieron gracias a recopilatorios y a que nunca nos pudimos quitar algunos de sus clásicos de la cabeza, desde ‘Cars and Girls’ a ‘The King of Rock ‘n’ Roll’ y sin olvidar la imperecedera ‘When Love Breaks Down’. A diferencia de otros coetáneos, Prefab Sprout no perdieron su vigencia a pesar de que su historia pasa por el olvido con el cambio de década, donde se inserta este Jordan: the Comeback, pasando hasta 1997 cuando llega su siguiente trabajo, Andromeda Heights. Luego llegaría el abandono del resto de integrantes de la formación, dejando sólo a Paddy McAllon que, por otra parte, también se vería afectado por una serie de enfermedades degenerativas.

Pero volvamos a Jordan: the Comeback. Allí estaba la formación clásica de Prefab Sprout: Paddy McAllon, Martin McAllon, Neil Conti y Wendy Smith. En 1985 habían publicado el clásico Steve McQueen y en 1988 From Langley Park to Memphis contó con dos singles que estarían en todas las recopilaciones/radios nostálgicas como fueron ‘Cars and Girls’ y ‘The King of Rock ‘n’ Roll’. Puede que no fuesen una banda de primerísima línea pero encajaban en ese periodo aunque iban más allá con la melancolía de las melodías de McAllon y el juego de voces con Smith. En 1989 publicaron Protest Songs, un disco que tenían grabado de 1985 pero que pasó muy desapercibido. Pero el cambio de década iba a traerles una apuesta más grande como fue el trabajo que nos ocupa, aunque lamentablemente supondría la salida de los focos de Prefab Sprout durante mucho tiempo, como otras muchas bandas y artistas. Jordan: the Comeback es un disco ambicioso en el que McAllon despliega varios frentes, algunos no muy conseguidos, un disco de diecinueve temas y más de una hora de duración, al que le sobran varios temas en su tercio final. Posiblemente tampoco tendría unos singles tan atractivos como los de sus trabajos anteriores, pero tampoco lo tengo claro.

Y es que ‘Looking for Atlantis’, el tema que abre el disco, me atrapó desde que vi su vídeo seguramente en aquel Rockopop de Televisión Española. Y no, no me compré esa cassette, pero se que quedó grabada esa melodía, de nuevo con una combinación de un tono melancólico con un ritmo trepidante, el contrapunto de la voz de Wendy Smith y ese final con la armónica. Muchos años después, ya entrado el siglo XXI, me hice con su recopilación de 1992, A Life of Surprises: The Best of Prefab Sprout, y me sorprendió la ausencia en la misma de ‘Looking for Atlantis’, una de mis favoritas de la banda, cuando sí estaban otros temas del disco. No ocurría lo mismo en una recopilación posterior y más extensa, 38 Carat Collection (1999), pero esa me la perdí. ‘Wild Horses’ era un tema más sutil, más delicado, con un McAllon que cantaba incluso en falsete, y ‘Machine Gun Ibiza’ juega con ese Pop elegante y melódico que hacían los Prefab Sprout. Y otra de las joyas del disco era la melancólicamente explícita ‘We Let the Stars Go’ que podría haber encajado perfectamente en el Steve McQueen, y que sigue emocionando, incluso todavía la recuerdo de aquel 1990. Y para cerrar una primera parte fascinante, nada mejor que el tono festivo y la expimentación con otros ritmos de ‘Carnival 2000’.

A partir de aquí el disco entra en la irregularidad, aunque con buenas canciones que muestran el talento compositivo de Paddy McAllon. ‘Jordan: the Comeback’ es un tema más complejo al que cuesta entrar, incluso McAllon frasea, pero sigue con esa elegancia. Luego le llega el turno a la misma versión del mismo tema, que funcionarían más bien como una unidad, si ‘Jesse James Simphony’ es más minimalista y el fondo es un poco chirriante, ‘Jesse James Bolero’ gana en consistencia al añadirse un punto de épica. Y en ‘Moon Dog’ el inicio nos sugiere un camino distinto, incluso estridente, pero que luego deriva hacia la elegancia Pop de siempre de Prefab Sprout, convirtiéndose en otro de los grandes temas del disco.

En ‘All the World Loves Lovers’ sigue en esa senda y destaca la voz de Wendy Smith. ‘All Boys Believe Anything’ es intimista, jugando con la complicidad de las dos voces, y con un poso clásico. Y en ‘The Ice Maiden’ vuelve a confundirnos con un comienzo en una batería y una producción excesiva parecen ir en una dirección para girar de nuevo a sus melodías características, pero sí que aquí igual peca de un cierto barroquismo. Pero a partir de aquí enlaza una serie de temas menos logrados como ‘Paris Smith’, que no funciona, y menos lo hace ‘The Wedding March’ que tiene un punto experimental que no encaja.

El tramo final no empieza bien, ‘One of the Broken’ parece demostrar que a McAllon le dio un cierto ataque de melanomanía en la extensión del disco, y no se recupera esa sensación con ‘Michael’. Tampoco con la breve ‘Mercy’, en la que canta McAllon a capella prácticamente. Pero al final, McAllon quiere llevarnos la contraria con el más que notable ‘Scarlet Nights’, un tema más Pop en el que vuelve apuesta de nuevo por sus cánones más clásicos, y cierra el disco con ‘Doo Wop in Harlem’, una bonita canción sin más.

No sería el punto final de Prefab Sprout pero su carrera, como hemos comentado, se volvería más errática y dispersa, con Wendy Smith y Neil Conti abandonando la formación en 2000 y Martin McAllon en 2010. Pocos discos en casi tres décadas y el recuerdo de una banda que mereció mejor suerte. Fueron uno de los grandes grupos de los ochenta y sus canciones siguen sonando maravillosamente.