Tom Petty, «Wildflowers & All the Rest»

Seguimos llorando a Tom Petty tres años después de su triste desaparición. Petty es un grande de la música norteamericana y del conjunto de la música popular, por mucho que su éxito y reconocimiento no fuese global. La obra de Petty sigue siendo objeto de veneración y revisión y ahora le ha tocado el turno a uno de sus discos mejor valorados, Wildflowers. Este es el segundo disco que hizo en solitario, sin los Heartbreakers, aunque muchos estaban allí, y venía a suceder a Into the Great Wide Open (1991) y al recopilatorio de 1993 Greatest Hits, muy icónico. Recordemos el éxito de Petty en solitario con Full Moon Fever en 1989, producido por Jeff Lyne junto al eterno escudero que fue Mike Campbell y Jeff Lyne, compañero en los Travelling Wilburys. Aquel disco fue un acontecimiento con canciones tan exitosas como «I Won’t Back Down» y «Free Fallin». Para Wildflowers, Petty cambió a Lyne por todo un Rick Rubin, siguiendo Campbell también a los mandos. En aquel disco participarían Benmont Tench, Howie Epstein y «heartbreaker» desde ese momento Steve Ferrone. Ojo, que también estuvieron en el disco Ringo Starr y Carl Wilson de The Beach Boys. Sin duda alguna, el más introspectivo Wildflowers es uno de los favoritos de los fans, y se sabía que había más canciones grabadas de aquellas sesiones, se había apuntado incluso antes de la muerte de Petty que se estaba trabajando en sacarlas a la luz. Recordemos que la grabación de aquel disco se produjo en un contexto de una profunda crisis personal de Petty que acabaría con el divorcio de su primera esposa, Jane Benyo, con la que llevaba casado desde 1974, con la que tuvo sus dos hijas.

El caso es que ha llegado esa esperada reedición de Wildflowers y lo hace acompañada por esas grabaciones que estaban pendientes. Bajo el título de All the Rest llegan unas canciones más melancólicas que mantienen alto el nivel. Además, como complemento aparecen grabaciones caseras de canciones de los dos discos y algunas novedades, así como directos de la mayor parte de las canciones del disco original. Todo este trabajo ha sido llevado a cabo por la familia de Petty y la banda, un regalo para los seguidores y seguidoras. No vamos a detenernos en el Wildflowersdel que escribimos hace tres años con el fallecimiento de Tom Petty, sino que nos centraremos en All the Rest y en algunas de las novedades que ofrecen los otros discos.

En All the Rest, como hemos señalado, hay un tono más melancólico, captando ese momento de la vida de Petty, aunque también está el Petty más del Power Pop, el de las influencias de The Beatles y, por supuesto, el más rockero. Comienza con «Something Could Happen» que es una canción más Pop y crepuscular que tiene un tono más sombrío. «Leave Virginia Alone» es una maravilla, es el Petty más clásico con esas guitarras, pero también muy melancólico. «Climb That Hill Blues» es un Blues acústico, que funciona bastante bien. «Confusion Wheel», por su parte, deriva hacia un medio tiempo más pausado, aunque con la batería ocupando un lugar destacado. En «California» encontramos a un Petty más luminoso, un Power Pop que está entre las cimas del disco.

La segunda parte comienza con una fallida «Harry Green» que no encaja, en mi opinión, acústica y con armónica, parece querer irse hacia el sonido más de Springsteen en ese sentido, pero no acaba de funcionar. La melancolía se impone en «Hope You Never», esas guitarras tan características que no faltan. Muy destacada es «Somewhere Under Heaven», muy épica y grandilocuente, saliéndose del sonido más introspectivo de las canciones anteriores, y con una buena producción. «Climb That Hill» está entre mis favoritas del disco, junto con «Leave Virginia Alone», una canción de Rock poderosísima, con un toque Blues, y con las guitarras por todo lo alto. También a resaltar el cierre que es «Hung Up and Overdude», una canción muy Beatles, con cuerdas incluidas, con coros y épica.

Del Home Recordings, el tercer CD de la caja, destacar que son quince canciones que Petty grabó en el estudio de su casa. La mayor parte pertenecen a los dos discos anteriores, y son acústicos, con una desnudez que queda muy bien en la mayor parte de los casos. Hay alguna novedad como por ejemplo la delicada «There Goes Angela (Dream Away)», canción acústica y con armónica. «A Feeling of Peace» explora de nuevo el tono más Pop y vuelven a notarse las influencias de The Beatles. Y, la tercera novedad es «There’s a Break in the Rain (Have Love Will Travel)», una canción intensa y bonita, acústica, con un Petty cantando de forma sentida.

Finaliza con el Wildflowers Live, que recoge catorce tomas desde marzo de 1995 hasta julio de 2017, unos pocos meses antes de fallecer. Como decíamos, están canciones del Wildflowers pero también aparece «Walls», que salió en la Banda Sonora que hizo en 1996 para la película She’s the One, un medio tiempo de un disco que fue incomprendido en su momento.»Drivin’ Down to Georgia», que ya había aparecido en grabaciones en directo anteriores y es una canción conocida, muy del Rock sureño, acelerada y muy potente. Y «Girl on LSD», que fue Cara B de «You Don’t Know How It Feels», canción que fue apartada por Warner del Wildflowers por las alusiones que se realizaban a las drogas. Es una canción muy campestre, irónica e incluso divertida, tiene un tono Folk que se ve apuntalado por la mandolina, y que por momentos recuerda a Johnny Cash. El disco en directo nos ofrece la fuerza de Petty y sus Heartbreakers, siempre una maravilla, con canciones muy extendidas y expansivas.

Gran reedición, una nueva oportunidad de volver a un Tom Petty que se fue muy pronto. Habrá que esperar si hay más novedades en el futuro de Tom Petty, si dejó canciones y grabaciones guardadas.

Tom Petty, «An American Treasure»

Hace más de un año que Tom Petty nos dejó y su legado y memoria no dejan de ser recordados. Petty era uno de los grandes del Rock norteamericano y su inesperado fallecimiento no hizo que acrecentar su leyenda. Sin embargo, cuando un artista, y más de una figura de este calibre, desaparece comienzan a aparecer recopilatorios, últimas grabaciones que son reconvertidas en discos (en no pocos casos meras demos o canciones inacabadas), y otros «productos» que son un cebo para completistas. Tom Petty no iba a ser una excepción pero, al menos, hemos comenzado con una obra muy digna y atractiva, este box set de título explícito: An American Treasure. Bajo la coordinación de Mike Campbell, Benmont Tench y Ryan Ulyate, y con la participación de la viuda de Petty, Dana, y de su hija Adria, fruto de su primer matrimonio con Jane Benyo, la edición de cuatro discos nos muestra un recorrido por la trayectoria de Petty a lo largo de cuatro décadas. Hay de todo, aunque no caen en los grande éxitos de turno y van compaginando novedades, versiones alternativas a las que salieron en los discos y temas en directo, algunos de todos ellos canciones que eran las favoritas de los/as implicados/as. El resultado es de gran calidad, equilibrado y con algunas tomas que llaman la atención.

En su primer disco, comienza con una novedad descartada de su disco de debut y que se llama «Surrender», con un toque muy Pop. Llegan a continuación temas en directo, vigorosos todos ellos como en el conjunto del disco, donde Petty y los Heartbreakers muestran su fuerza, y se cierra el disco con «Lost in Your Eyes», un nuevo tema de 1975 de Mudcrutch, la banda anterior de Petty que recuperaría en la última década. El segundo disco se centra en los ochenta y es más golosa en novedades, aunque hay que destacar las versiones alternativas de «Rebels» o «Straight Into Darkness». Hay temas en directo, brillante «Even the Loosers», y entre esas novedades «Keep a Little Soul» y «Keeping Me Alive», ambas de 1982, y «Walkin’ from the Fire», de 1984.

En cuanto a la década de los noventa, el «I Won’t Back Down» en directo en San Francisco en 1997 emociona, y de nuevo aparecen temas nuevos («Gainesville», en homenaje a su ciudad natal, «Lonesome Dave» y «I Don’t Belong»). Hay como una sobrerrepresentación de la época del controvertido Echo (1999), aparecen varios temas, lo que también supone un reconocimiento a un periodo un tanto oscuro de Petty. El cuarto disco comienza con la deliciosa «You and I» del menor The Last DJ (2002), en una nueva versión fascinante, y aquí sólo encontramos una nueva canción, «Bus to Tampa Bay» de nuevo con referencia a su Florida natal y más cercana en el tiempo, concretamente de 2011, justo después de Mojo (2010) y que no entró en Hypnotic Eye (2014). De nuevo versiones alternativas y primeras tomas de canciones que luego verían la luz, como por ejemplo «Sins of My Youth» de su último trabajo. Y el cierre es para un tema en directo como «Hungry no More», canción del segundo disco de Mudcrutch, publicado en 2016, habiendo incorporando también otro tema de dicha banda como «Save Your Water».

Maravilloso homenaje a la figura y obra de un artista mayúsculo como Tom Petty, sus guitarras suenan de nuevo afiladas en estos cuatro discos que nos sirven para recorrer su trayectoria. Muy recomendable y ya estamos esperando las noticias que ha comentado Mike Campbell sobre la recuperación de la reedición del grandísimo Wildflowers (1994), con importantes novedades, y que se quedó hace unos años en el tintero, justo cuando se celebraba su vigésimo aniversario. Estamos impacientes y expectantes.

 

‘Petty. La biografía’ de Warren Zanes

Y llegó la esperadísima traducción de Petty. La biografía (Neo-Sounds) de Warren Zanes. Hacía un tiempo que la misma había sido un éxito editorial en Estados Unidos por su calidad y por acercarse a un personaje como Petty, descubriendo algunas cuestiones que no se conocían. El fallecimiento de Petty el pasado 2 de octubre fue un duro golpe para los aficionados y aficionadas al Rock and Roll y leer la obra de Zanes aporta nuevas luces para comprender no sólo la trascendencia de Petty, y de los Heartbreakers, sino la complejidad y las luces y, especialmente, las sombras que rodeaban a esa figura. Zanes, que había sido integrante de The Del Fuegos, Doctor en Estudios Visuales y Culturales por la Universidad de Rochester y que dirige la Rock and Roll Forever Fundation de Steven Van Zandt, asumió directamente el encargo del propio Petty de escribir su biografía. Zanes lo hizo con una metodología cualitativa, a través de decenas de extensas entrevistas con muchos de los compañeros y compañeras de viaje de Petty y con el propio protagonista. Y Zanes consigue construir un relato interesante en el que explora las paradojas del mito en que se convierte Petty, sus luces y algunas sombras, y todo ello sin caer en la perspectiva del fan reconocido que es Zanes, incluso habiendo sido telonero de ellos en los ochenta.

Con una escritura ágil y fluida, Zanes nos lleva a su infancia, adolescencia y juventud en la Florida natal de Petty, su compleja relación con su padre y el impacto de una familia desestructurada que le marcará de por vida. Además, el descubrimiento del Rock and Roll por parte de un joven Petty y cómo irá entrando en el circuito local de Gainesville, en una historia ya vista en otros casos y cómo ese proceso fue su salvación. Los inicios complicados, la formación de Mudcrutch, su primera banda importante a la que se dedica un buen número de páginas, el traslado de la banda a Los Angeles y su matrimonio con Jane Benyo en 1974, así como su paternidad temprana, marcarán la primera parte del libro, donde vamos conociendo las raíces del mito.

Y luego llega el trabajo duro, la espera, las casualidades y los golpes de suerte para que Tom Petty & The Heartbreakers se conviertan en un éxito. La necesidad y el peso de estar en una banda está presente a lo largo del libro, pero también es una de las cuestiones que dejan más sombras ya que Zanes no se guarda muchas cosas en relación a la gestión de la banda. Especialmente relevante es el peso que tiene Stan Lynch, batería original que fue despedido en 1994, y que no se corta al cuestionar la deriva de Petty y los Heartbreakers. Pero también hay que poner en valor la relación con Mike Campbell, el eterno segundo de a bordo y que, quién sabe, su carrera se vio entorpecida cuando no negada directamente por su fundamental rol en la banda y en la carrera de Petty. Es una elección de Campbell, no cabe duda, pero también una grandísima muestra de lealtad. Pasan el resto de los Heartbreakers, exceptuando el fallecido en 2003 Howie Epstein, que fue expulsado de la banda en 2002 por sus problemas con las drogas, y que también protagoniza uno de los momentos en que podemos cuestionar a Petty cuando ni Campbell ni él asisten a su entierro, aunque ambos tratan de explicarse. Y es interesante las relaciones que entabla Petty con Stevie Nicks, George Harrison, Jeff Lynne, Rick Rubin, etc. Transversalmente, Petty parece una figura que está negociando constantemente con diferentes roles, por un lado el líder de una formación tan exitosa y, por otro, como integrante de un matrimonio fallido y responsable de una familia que en parte reproduce modelos que llevan a Petty a su infancia, encontrando aquí algunos de los momentos más duros de Petty.

Todo esto estalla en una tercera parte del libro que es de las más ágiles y que reveló cómo Petty sucumbió a la adicción a la heroína. El desmoronamiento de su matrimonio con Jane Benyo, que había caído en una importante enfermedad mental, la presión y gestión del éxito, las dinámicas internas de la formación y casi dos décadas sin parar llevaron a Petty a una buena parte de los noventa como un periodo negrísimo. La irrupción de Dana York, con quien se casa en 2001, la reestructuración de los Heartbreakers y un nuevo enfoque más pausado de su carrera, llevaron a Petty a un periodo de estabilidad y en paz consigo mismo tras intentar superar, y en buena medida hacerlo, esas difíciles situaciones, aunque su fallecimiento y las causas del mismo mostraban en parte el impacto de esa presión.

Petty. La biografía no hará sólo las delicias de los seguidores y seguidoras de Tom Petty & The Heartbreakers sino que las de cualquier aficionado o aficionada a la música. No sabemos si Zanes se dejó cosas pero, como hemos señalado, este libro nos sirve para adentrarnos en una figura clave del Rock and Roll norteamericano, así como representa un época que ya no volverá, en eso coincidimos sin duda con Zanes. Lamentablemente, Petty nos dejó hace unos meses y su huella seguirá estando ahí, en esa mirada melancólica que nos transmitía desde su icónica imagen.