«Todos los raros fuimos al concierto»

01 Nov

javi-y-sergio-the-bandComo cantaban Love Of Lesbian en «Club de Fans de Jon Boy», Sergio Andrés Cabello (Logroño, 1973) y Javier Castro Senosiain (Vitoria, 1973), son de los raros que fueron al concierto. En esta página, los dos autores disertarán sobre la música que más les gusta: rock, pop  rock, soul, etc. Siempre desde un prisma divertido y sin pretensión de sentar cátedra. Y sí, podéis llamarles «raros», «freaks» e incluso «snobs». «Porque no todos oímos lo mismo» (José Menéndez dixit)

Fotografía cortesía de Javi Muro (Spoonful Magazine)

Wilco inciden en la experimentación con «A Ghost Is Born»

19 Jun

¿Qué haces cuando has pasado por un calvario para publicar tu gran obra maestra y has convencido a la crítica hasta el punto de señalar tu disco como uno de los mejores de todos los tiempos? Eso es lo que les pasó a Wilco con Yankee Hotel Foxtrot (2001) en el que hacían evolucionar su sonido hasta nuevos estadios. Del «Americana» a una mayor experimentación, pasando por el Power Pop del ya reseñado Summerteeth (1999), Wilco estaban en ese momento en el que los focos estaban sobre ellos. Jeff Tweedy iba configurando la formación que sigue vigente en la actualidad y Jay Bennett había protagonizado una traumática salida de Wilco. El nivel, y las expectativas, estaban por tanto muy elevadas y Wilco entraron en el estudio con Tweedy, Mikael Jorgensen John Stirratt, Glenn Kotche y Leroy Bach. Este último dejaría la banda y justo en 2004 entrarían Nels Cline y Pat Sansone, aunque ninguno participaría en el nuevo disco. Con Jim O’Rourke (Sonic Youth, Stereolan, Smogd, etc.) apoyando en la producción, ya había participado en las mezclas de Yankee Hotel Foxtrot, y con Tweedy asumiendo de nuevo el mayor peso compositivo, Wilco alumbraron en 2004 en más ruidista y experimental A Ghost Is Born, un digno sucesor de Yankee Hotel Foxtrot pero alejado de su altura. Sin duda alguna, es un trabajo que buscaba continuar la senda afianzada con su obra cumbre pero también puede ser interpretado como un punto de llegada ya que, a partir de ese momento, Wilco no se embarcarían en otra propuesta tan arriesgada. Además, tampoco Tweedy estaba en su mejor momento, coincidiendo con sus problemas de adicción a los tranquilizantes por las migrañas que sufría, llevándole a rehabilitación unos meses antes de la publicación de A Ghost Is Born.

Wilco comienzan el disco con un tema de diez, «At Least That’s What You Said», una canción que comienza de forma lenta, como queriendo coger el testigo del trabajo anterior, pero que luego crece con el piano estridente y las guitarras más melódicas. En «Hell Is Chrome» la apuesta es más por la melodía con el piano de nuevo como protagonista, la voz de Tweedy juega con diferentes matices y las guitarras son punzantes. «Spiders (Kidsmoke)» es otra de las cimas del disco, una canción más rockera que va creciendo en intensidad hasta desparramarse por encima de los diez minutos, y con un bajo incesante que marca el ritmo. «Muzzle of Beas» comienza con Tweedy de fondo y luego va creciendo, dándole de nuevo valor al piano, con un final marcado por el solo de guitarra, aunque no deja de ser una canción más plana. A continuación, «Hummingbird» se muestra más sinuosa pero evoluciona hacia sonidos más cercanos incluso al Music Hall en una vertiente más Pop (¿The Kinks?). Por su parte, «Handshake Drugs» apuesta más por la línea del disco, Tweedy casi frasea, queda su voz en un segundo plano para darle más protagonismo a las guitarras especialmente.

La segunda parte comienza con «Whisful Thinking», una canción que parece que quiere crecer pero a la que le cuesta arrancar y creo que no consigue avanzar.»Company in My Back» casi cae en el mismo vicio, aunque tiene un punto más melódico que la sitúa un punto por encima. Pero Wilco te ganan con la efervescente «I’m a Wheel», se dejan de experimentaciones y hacen una canción muy rockera, acelerada y urgente, con unas guitarras poderosas. Sin duda alguna, una de las mejores canciones del disco, junto con la siguiente, «Theologians», también de tono Pop, el «Jesus, Etc.» de este disco, que un piano fantástico de nuevo. Toda la banda firma la muy experimental «Less Than You Think», quince minutos de canción que se expande y se hace larga, muy larga, que cuenta con diferentes estadios y que finaliza consagrada al ruidismo. Para cerrar, una vuelta a una canción más convencional como es «The Late Greats», más melódica y con unas guitarras destacadas de nuevo.

Como decíamos al comienzo, Wilco tenían difícil su siguiente paso pero acertaron, llevaron posiblemente la parte experimental más allá y se plantaron. Justo después del disco, se darían los cambios en la formación ya señalados, conformando los Wilco que han llegado hasta la actualidad. El siguiente paso sería el recomendable Sky Blue Sky (2007), para mí una de sus obras cumbres, en el que volvían a sonidos más vinculados a sus orígenes del Country Folk. A Ghost Is Born es un disco a reivindicar, cuenta con varios excesos, pero también con algunas de las mejores canciones de Wilco, una de las mejores bandas de las tres últimas décadas.

Jenny Lewis, «On the Line»

18 Jun

Hace unos años, en 2014, Jenny Lewis nos sorprendía con un disco delicioso, The Voyager, un trabajo que transmitía una luminosidad que recordaba a los sonidos del Pop-Rock californiano de finales de los setenta. Era el tercer trabajo de Lewis, tras pasar por Rilo Kiley y contar con una trayectoria como estrella infantil cinematográfica y televisiva. Aquel disco contaba con la producción y colaboración de Ryan Adams, entre otros. Cinco años ha tardado Jenny Lewis en volver a publicar un nuevo trabajo, el que nos ocupa On the Line y se observan diferencias. Pero, en primer lugar, hay que destacar que buena parte de la producción ha corrido a cargo de Adams, además de tocar en la mayor parte del disco, pero antes de la publicación del disco estalló el escándalo de Adams, que ha paralizado su carrera, lo que provocó que Lewis terminase el disco ella sola y criticase abiertamente a Adams, indicando que odiaba que estuviese en el disco. Volviendo al mismo, Lewis también cuenta de nuevo con Beck así como con una nómina de colaboradores de primer nivel en sus canciones: Benmond Tench (Tom Petty & the Heartbreakers), Don Was, Ringo Starr, Jim Keltner y Beck. Como decíamos, es un disco continuista pero también es más melancólico y nostálgico, le falta igual cierto brillo en relación a su predecesor, y en los momentos en los que aparece, no suele acabar Lewis siguiendo esa línea.

Comienza el disco con la nostálgica «Heads Gonna Roll» en la que Tench hace gala de su talento a los teclados, será una constante en buena parte del disco dejando su huella. En «Wasted Youth» sigue esa línea pero le impulsa más garra, cambia su forma de cantar e incluso es una canción que nos recuerda a Neko Case. Y llega el mejor momento del disco, la soberbia «Red Bull & Hennessy», no es conveniente mezclarlos, una canción que tiene el sonido de los Fleetwood Mac de la segunda mitad de los setenta y en la que Lewis se sale, con Starr y Keltner a la batería. Maravillosa melodía para una línea que no seguirá, como decíamos, ya que vuelve a la melancolía, en este caso más crepuscular si cabe, con «Hollywood Lawn». En «Do Si Do» se nota la mano de Beck, sin dejar de lado la línea general del disco, es cierto que es más Pop luminosa. Pero es un espejismo, «Dogwood» es un retorno al tempo del disco y el piano de Lewis en esta ocasión sobresale.

«Party Clown» es más enérgica, aunque contrasta con la forma de cantar de Lewis, sube en los agudos, y la producción es diferente. «Little White Dove» cae del lado de Beck, se nota que es más arriesgada, tiene connotaciones más rockeras y funciona mejor. En «Taffy» recupera con más brío si cabe el tono melancólico, el piano de Lewis se impone de nuevo, y destaca la sección de cuerdas. «On the Line» es una canción que crece en intensidad y fuerza y de nuevo Lewis impone diferentes matices a su voz, es un tema que gana con las escuchas. Y, en el cierre que es «Rabbit Hole» el turno de nuevo es para Beck, que produce una canción con un sonido más Pop pero a la que le falta algo de garra.

Buen disco de Jenny Lewis pero sin llegar a la altura de su predecesor. Hay un tono melancólico que hemos ido señalando en buena parte del disco y, cuando apuesta por un sonido un tanto diferente en la soberbia «Red Bull & Hennessy», demuestra que puede dar más de sí. Por cierto, un vídeo al que no le faltan invitados, de Beck a St. Vincent, entre otros muchos.

Imprescindible «Ellas cantan, Ellas hablan» de Toni Castarnado

17 Jun

Toni Castarnado es uno de los periodistas dedicados a la música más relevantes de nuestro país. Desde hace tiempo podemos leer sus artículos, reseñas y entrevistas en medios como Ruta 66, MondoSonoro o El País, además de escucharle en el «Sofá Sonoro» de la Cadena SER del no menos imprescindible Alfonso Cardenal. Especializado en la presencia femenina en el mundo del Rock, el Pop y la música popular en su conjunto, ya reflejó esta visión en Mujer y música: 144 discos que avalan esta relación (66 rpm, 2011) y en su segundo volumen aparecido en 2013. De la misma forma, también hay que recordar el recomendable In-Edit Made in Barcelona (Comanegra, 2016), dedicado a la trayectoria del fundamental festival de documentales musicales de la capital catalana. Con estos mimbres, y muchos más, Castarnado ha entregado un libro absolutamente imprescindible como es Ellas cantan, Ellas hablan (Sílex, 2019), una obra que recoge 101 entrevistas con artistas femeninas en las que profundiza en diferentes aspectos. Parte de las mismas son entrevistas que se publicaron en su día en diferentes medios en los que colabora Castarnado, pero también hay una serie importante de entrevistas que son exclusivas para la publicación.

Castarnado organiza su libro en orden de nacimiento de las entrevistadas, comienza con la gran Mavis Staples (1939) y termina con Jorja Smith (1997), una de las grandes promesas del NeoSoul británico. Castarnado acierta en esta decisión ya que de esta forma nos permite ir viendo también los procesos generacionales de estas protagonistas que se han dedicado a la música y las diferentes visiones y dificultades a las que también se han enfrentado y siguen haciéndolo. Otro acierto del libro es la heterogeneidad de las propuestas presentadas ya que Castarnado aborda figuras del Rock, del Pop, el Flamenco, el Soul, la World Music, el Jazz, etc. Esto también nos permite ver las similitudes, muchas, y las diferencias entre ser mujer en una escena musical u otra. Y es que, como no podía ser de otra manera, esa variable junto con las reivindicaciones feministas y el papel de la mujer en la música, y en definitiva en la sociedad, son transversales.

Hay mucho donde elegir entre 101 entrevistas y cada uno tendrá sus prioridades y debilidades, por supuesto. Es un hecho que en las entrevistas realizadas para el libro se establecen una serie de complicidades que en algunas del resto no aparecen, pero no es menos cierto que Castarnado sabe llevar las entrevistas a su terreno. Por mi parte, me quedo con las de Mavis Staples, por supuesto que con la de Patti Smith, Lydia Loveless, el recuerdo de Sharon Jones, Eva Amaral, Estrella y Soleá Morente (tremendas), Carolina de Juan o la espontaneidad que muestran Eva Fernández y Andrea Motis, sin olvidar a Núria Graham. Pero estoy siendo injusto porque la gran mayoría de las entrevistas te dejan algo. Libro fundamental de Toni Castarnado, y necesario, muy necesario.